Carmen Conesa

Carmen Conesa, actriz

Puestos a elegir un género sobre el escenario, Carmen Conesa (Barcelona, 1960) se queda con el teatro musical, un formato de lo más completo que le permite exhibir sus dotes para el canto, el baile y la interpretación. En su último proyecto, Carmen Conesa Big Band, que mañana cerrará el ciclo las Noches del Español en el teatro madrileño, la actriz da rienda suelta a sus talentos mientras pone ritmo de ‘swing’ a clásicos del cine español.

¿Cuál fue su primer empleo remunerado?

Un empleo como profesora de ‘gym-jazz’ para señoras más bien mayores que, además de hacer deporte, querían bailar. Yo tenía unos 18 años y mucha marcha. Por aquel entonces, estudiaba Bellas Artes, baile y canto, y daba estas clases para ganarme algo de dinero.

Llegó a licenciarse en Bellas Artes. ¿Su primera vocación fue la pintura?

Desde pequeña me gustaba mucho pintar y me apetecía hacer una carrera artística. Mi padre me orientó, encaminó mis pasos hacia Bellas Artes y yo acabé matriculada en ella.

¿Ejerció alguna vez?

No, nunca he dado clases de dibujo; en cambio, sí que he vendido algunos cuadros, porque no he dejado de pintar. En octubre del año que viene expondré en la Casa de Vacas de El Retiro (Madrid).

La interpretación se cruzó en su camino casi por casualidad, gracias a un ‘casting’ para una obra de teatro del gran José María Rodero.

Sí, exactamente. Yo estudiaba danza contemporánea en el Instituto del Teatro de Barcelona y hasta allí fueron a buscar bailarines para el Teatro Romea, donde iban a representar ‘Historia de un caballo’, protagonizada por Rodero. Los bailarines también debían ser actores y yo no lo era, pero hice la prueba y me cogieron.

Su último proyecto es Carmen Conesa Big Band. Da la impresión de que, cuando no tiene trabajo, sale a buscarlo o se lo inventa.

Sí, intento producir algunos de mis trabajos. Cuando terminé ‘Las chicas de hoy en día’, me produje una obra de teatro, y ahora, con parte de los ahorros de ‘La Señora’, he coproducido la Big Band.

¿Qué es lo más duro de su profesión?

La falta de continuidad.

Si su hija quisiera ser actriz, ¿qué le diría?

Que se preparase muy bien en todo y que escoja buenos amigos que le aconsejen bien.