Desde abril de 2012, fecha en la que se puso en marcha el Plan de Lucha contra el fraude laboral y a la Seguridad Social, hasta octubre de 2016 el Gobierno ha conseguido «cazar» 403.000 trabajos irregulares. Empleos en negro que no cumplían con los derechos que deben tener todos los trabajadores en nuestro país. También se han detectado 5.700 empresas ficticias creadas solo para defraudar. Según la Ministra de Empleo, Fátima Báñez, estas actuaciones han supuesto un ahorro de más de 17.189 millones de euros a la Seguridad Social.

En su comparecencia ante la Comisión de Empleo y Seguridad, Báñez también ha señalado que los inspectores de trabajo han descubierto un alto número de contratos temporales fraudulentos. Es decir, personas contratadas para un empleo fijo, pero a los que se les hace contratos temporales para aprovecharse de los beneficios de esta modalidad de empleo. En estos cinco años de trabajo han conseguido la conversión de 247.000 contratos mal encuadrados como temporales en contratos indefinidos.

Para mejorar su efectividad, el Ministerio ha ampliado el equipo de lucha contra el fraude en 500 inspectores, ha aprobado recientemente la puesta en marcha de la Oficina Nacional de Lucha contra el Fraude y ha reforzado las instituciones de vigilancia y control de la normativa laboral y de seguridad social.

También negociará, en colaboración con las comunidades y agentes sociales, la implantación del Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2016-2020, con el objetivo de estructurar las actuaciones inspectoras en materia de contratación, siniestralidad laboral, discriminación y formación en el empleo, así como en materia de trabajo no declarado, empleo irregular y fraude a la Seguridad Social.

Agenda por la calidad del empleo

El plan antifraude se enmarca dentro de una batería de medidas que ha lanzado este lunes la ministra de Empleo y Seguridad Social, con el que se pretende recuperar los puestos de trabajo perdidos por la crisis y alcanzar los 20 millones de ocupados en los próximos años. Estas son algunas de las propuestas principales:

  • Un fondo similar a la mochila austriaca. Plantean la posibilidad de poner en marcha un fondo de capitalización para cada trabajador. Una mochila donde guardarán las aportaciones que hagan a lo largo de su vida laboral, y que podrán utilizar cuando se queden en paro, cambien de región geográfica o para costearse actividades de formación. Si el trabajador no agota su fondo, contará con este dinero en su jubilación.
  • Jornada laboral hasta las seis de la tarde. Quieren impulsar un pacto con representantes de empresas y trabajadores para promover la conciliación familiar y la racionalización de horarios. La primera medida es una jornada laboral limitada hasta las seis de la tarde.
  • Igualdad entre sexos. Se promoverá activamente la igualdad entre hombres y mujeres y la cultura de la transparencia en los procesos de selección en todos los niveles de contratación.
  • Flexibilización de la jornada laboral. Se mejorará la implantación de fórmulas de teletrabajo y la creación de una bolsa de horas para gestionar asuntos propios.
  • Formación para los trabajadores. Se pondrá en marcha la «cuenta de formación», que acompañará al trabajador durante toda su vida laboral. También se agilizará la implantación de un cheque de formación, para que los desempleados puedan elegir de forma directa los cursos que más se adapten a sus necesidades y se propondrán otras vías para una mejor implantación de la FP Dual.
  • Plan PAE y Plan PREPARA. Estudiarán cómo mejorar el Programa de Activación para el Empleo (PAE) y cómo vincularlo con el Plan Prepara.
  • Protección social. Impulsarán la implantación de una tarjeta social que permita conocer las prestaciones y asistencias sociales públicas de las que se beneficia cada persona de forma individual.

Fátima Báñez ha presentado estas nuevas medidas en su comparecencia ante la Comisión de empleo y Seguridad Social del Congreso de los Diputados.