Cuando la empresa elabora un código ético lo que redacta son los valores, principios y normas a los que espera que te ajustes cuando trabajas con ella. ¿Por qué no empezar elaborando un código propio para ti? ¿Por qué no diseñar un plan contigo mismo? El nuevo propósito para este 2021 puede empezar por registrar lo que esperas de ti, es decir, lo que esperar cumplir en los próximos meses. Los valores, principios y normas que te vas a imponer.

Código ético y gran desempleo en pandemia

“Las cosas se hacen bien o no se hacen”. Es una de esas frases de maestras de primaria que se quedan clavadas en algún remoto lugar de las neuronas que se activan cuando elegimos. Pero no siempre está el balón en nuestro tejado. El contexto puede condicionar tu preferencia, incluso puede ser determinante. La pandemia y el alto índice de desempleo es un gran ejemplo. Es difícil comportarse de esa manera recta y rigurosa con una espada de Damocles sobre la cabeza.

Sin embargo, en tus decisiones es importante que visualices el camino a seguir. En el ámbito profesional actual, la incertidumbre es transversal en la mayoría de los sectores. Por tanto, es el momento ideal para reflexionar sobre tu situación laboral, evaluar las opciones que manejas y enfocar dónde quieres colocar las energías el próximo año. El código ético de la empresa en la que trabajas o para que quieres trabajar puede orientarte.

La elaboración de un código ético es una eficaz estrategia para dejar constancia de los principios, valores y pautas de conducta que espera la empresa de sus empleados. Aunque debe reflejar los aspectos obligatorios, óptimos, deseables y prohibidos, queda lejos de la manera en que codifica y sanciona la ley o las normativas.

Valores en el trabajo

Ser ético con los datos

El proceso de selección y el tratamiento de los expedientes laborales del departamento de recursos humanos implica el acceso y manipulación de datos, algunos altamente sensibles. Por tanto, debe quedar recogido y “tipificado” en el código ético de la empresa su compromiso de tratarlos con transparencia, confidencialidad y respeto. Las sanciones y recompensas asociadas al incorrecto uso de los datos sí que vienen reflejadas en el código ético.

“Condenados a ser libres” afirmaba el filósofo francés Sartre. Y es que decidir implica ser consciente de las consecuencias y aceptarlas. Si tu comportamiento se ajusta a un modelo ético general, o “conducta ética” como se suele oír, actuarás conforme a los derechos humanos, respetando la dignidad individual y la diversidad.

Futuro ético y sostenible

El código ético empresarial está vinculado a la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la compañía. Implica el compromiso de respetar y mantener los principios éticos de integridad, conducta profesional y prácticas leales de cara a la plantilla, pero también en relación con otras organizaciones, mejorando su imagen y reputación en el sector. Así como ser fieles a lo recogido por la Constitución Española y no discriminar “por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social” (art. 14).

El objetivo-marco, tanto de los empleados como de las empresas, es contribuir a un futuro sostenible en el que primen las relaciones humanas éticas. Define y actúa conforme a tu código ético personal. Siempre de manera respetuosa y responsable con la ley, evitando daños y perjuicios a las personas y al entorno, y haciendo referencia permanente a tus valores.