Experiencia, madurez, capacidad de asumir responsabilidades, fidelidad,… estas son algunas de cualidades más importantes que los técnicos de recursos humanos señalan a la hora del hablar de su candidato ideal. Sin embargo, esto plantea una paradoja: si algunas de estas cualidades sólo se adquieren con los años, ¿por qué los mayores de 45 son los que más dificultades tienen a la hora de acceder al mercado laboral? Para conocer y analizar la situación de este colectivo dentro del mercado laboral, la Fundación Adecco ha realizado el 1º Estudio de percepción laboral a parados y ocupados mayores de 45 años.

Según los últimos datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración, el intervalo de edad de mayores de 45 años es el que aglutina un mayor número de parados, siendo el 86% mujeres. Esta realidad determina el perfil del encuestado por la Fundación Adecco: un 60,3% de las personas que participaron en el estudio fueron mujeres y más de la mitad cuenta con responsabilidades familiares. Además, un 34,3% de ellas tiene estudios secundarios, seguido de un 31,1% con estudios elementales, un 17,9% con Formación Profesional y un 17% con estudios universitarios. En cuanto al sector de procedencia, casi un 70% de las encuestados trabajaba en el sector servicios.

Preguntados por el motivo de por qué se encuentran en paro, un 65,9% afirma que ha perdido su empleo por despidos, EREs o finalización de contratos. En muchos casos, se trata de personas que llevan mucho tiempo trabajando en la misma empresa, lo que provoca que al encontrarse desempleados sientan cierta desorientación a la hora de afrontar la nueva situación y que no sepan muy bien cómo gestionar el tiempo eficazmente para reincorporarse al mercado laboral. En referencia a la misma cuestión, un 26,8% respondió que busca trabajo por primera vez o después de un largo periodo de inactividad para ayudar en la economía doméstica que se había afectada por la crisis. Por último, un 7,3% afirma estar en paro por haber renunciado voluntariamente a su último trabajo.

Sea cual sea el motivo por el que están desempleados, la mayoría de las personas encuestadas, un 61,6%, señala que el encontrar un trabajo ha dejado de ser una aspiración para convertirse en una imperante necesidad. El resto de los participantes señalan otra serie de motivos que les generaban intranquilidad: exclusión social, un 13,9%; demasiado tiempo libre, un 11%; o carencias de autoestima en un 5% de los casos.

Teniendo en cuenta que el 36,9% de los desempleados consultados lleva más de un año en el paro y más de la mitad, un 53,7%, cuenta con cargas familiares o responsabilidades no compartidas, no resulta extraño que un 89,3% de los encuestados haya señalado que aprovecharía cualquier oportunidad de trabajo que se le presentara aunque fuera un empleo de cualificación inferior a su formación o incluso si no estuviera relacionado con su sector de procedencia.

            

La edad como hándicap
Aunque en los últimos meses la crisis parece que da un respiro y las cifras del paro no son tan negativas, la confianza laboral de los parados y ocupados mayores de 45 años sigue bajo mínimos. Un 37,6% de los desempleados opina que tardará más de un año en encontrar trabajo, seguido de un 36,5% que opina que le llevará entre 7 y 12 meses, y sólo un 3,5% cree que tardará menos de 1 mes.

Como es lógico, más optimistas se muestran los que tienen empleo actualmente: un 55,6% afirma sentirse seguro en su puesto de trabajo y no tener temor a perderlo, frente a un 44,4% que cree que podría quedarse sin ocupación en cualquier momento. Pero tanto parados como trabajadores coinciden en que la edad les convierte en las víctimas perfectas. Un 84,6% de los demandantes de empleo considera que su edad es el principal obstáculo para acceder al mercado laboral, frente al 15,4% que opina que la crisis afecta a todos por igual. De los que tienen empleo pero temen perderlo, un 69% afirma que su edad puede ser el principal problema para conservarlo.

Algunos consejos
Aunque desde la Fundación Adecco insisten en que no existen fórmulas mágicas para la inserción de este colectivo al mercado laboral, sí que señalan algunas pautas que pueden ayudar a afrontar esta situación. En primer lugar hacen hincapié en algunos consejos para redactar el curriculum:

– Redactar la formación y experiencia laboral en orden cronológico inverso. De este modo el entrevistador percibe primero los trabajos más recientes, que son los que más se tienen en cuenta e interesan en un proceso de selección.
– Evitar textos demasiado extensos e intentar ser breves y concisos. Debido a que a edades avanzadas, los parados suelen contar con una trayectoria profesional muy extensa, han de sintetizar y escoger sus experiencias más significativas y cualificadas.

Otro de los puntos que se considera fundamental es el aspecto formativo. El reciclaje profesional puede ser una nueva motivación para sobrellevar la situación de desempleo. Desde la Fundación Adecco se aconseja aprovechar este tiempo para completar o actualizar conocimientos en las áreas más demandadas. En este sentido se recomiendan cursos de informática, nuevas tecnologías o marketing y ventas.