Hace un tiempo era impensable que el jefe pudiera ser más joven que sus colaboradores, los años de experiencia pesaban demasiado, pero como muchas otras cosas dentro del mercado laboral, este aspecto también está cambiando. Generaciones con formación, conocimientos e intereses muy diferentes conviven actualmente en las empresas. El trabajo en equipo de personas con aptitudes y habilidades dispares da lugar a que surjan ideas más interesantes y novedosas, pero además es una relación enriquecedora para todas las partes y permite una transmisión natural de conocimientos, lo que facilita el relevo generacional.  

Pero, ¿qué opinan los trabajadores de esta situación?, ¿aceptan de buen grado los más mayores que sus jefes puedan tener la edad de sus hijos? Randstad ha decidido estudiar este fenómeno actual, y tras realizar una encuesta a 1.211 participantes, concluye que al 83% de los candidatos no les importaría trabajar para un jefe más joven.

Tras analizar el mercado laboral, Randstad ha diferenciado cuatro generaciones que conviven en el mercado actual, cada una con sus propias peculiaridades: Baby Boomers (de 45 a 63 años), Generación X (de 30 a 45 años), Generación Y (de 30 a 20 años) y Generación Z (adolescentes y menores de 20 años).

Los mayores de 45 años se caracterizan por su estabilidad laboral, muchos han estado unidos a una empresa o sector desde el comienzo de su actividad profesional y son reacios a un cambio. A la hora de buscar trabajo, este grupo se caracteriza por:
– Escasa movilidad: su arraigo familiar y personal les dificulta en muchos casos una posible movilidad por motivos laborales.
– Jornadas completas: siempre que pueden elegir, se decantan por jornadas completas para intentar conseguir un salario más alto.
– Miedo ante la posibilidad de perder su empleo: un 82% de los profesionales de este grupo está preocupado por conservar su empleo.
– Bajo absentismo: entre las cualidades más valoradas por las empresas se encuentran las de su bajo absentismo y su alto nivel de responsabilidad frente al trabajo.
– Gran adaptación: destaca su alta capacidad para adaptarse a distintos empleos y tareas.

La Generación X (de 30 a 45 años) se caracteriza porque ha vivido cambios significativos tanto en la sociedad como en el mercado laboral. En la búsqueda de trabajo, los profesionales de esta franja de edad son los que menos dificultades están encontrando. De este grupo destaca:
– Alta disponibilidad: se caracterizan por su alta disponibilidad tanto horaria como geográfica.
– Estabilidad: su edad les convierte en personas que a la hora de buscar trabajo se dirigen hacia puestos más estables y/o con la posibilidad de una proyección profesional a largo plazo.
– Capaces de adaptarse a situaciones de crisis: esta generación es una de las más favorables a reducir jornada y sueldo para superar la crisis, así lo declaran ocho de cada diez encuestados por Randstad.

La Generación Y (de 20 a 30 años) está viviendo un cambio radical en la evolución del mercado laboral. Hasta ahora se caracterizaban por un alto nivel de exigencia a la hora buscar empleo pero ahora tienen que rehacer sus prioridades. En esta nueva situación se encuentran:
– Con un mercado laboral que no se ajusta a sus inquietudes: las personas mejor formadas están dispuestas a optar a un puesto de menor cualificación.
– Alta movilidad: es uno de sus puntos fuertes: un 67% estaría dispuesto a cambiar de ciudad por trabajo.
– Puestos que no se corresponden con sus estudios: el 59% de este colectivo no trabaja en lo que ha estudiado, pero repetirían sus estudios en un 62% de los casos.
– Formación como base del éxito: este grupo cree que la formación es la clave del éxito y por ello, un 73% está pensando en mejorar su formación.

La Generación Z (menores de 20 años) es la que más difícil lo tiene para acceder al mercado laboral, son quienes pueden aportar menos experiencia y formación en un momento en el que las empresas demandan profesionales cada vez más preparados. Entre sus cualidades destacan:
– Ganas de trabajar: un 43% dedica entre una y tres horas al día a la búsqueda de un empleo y un 32% dedica hasta más de tres horas diarias a esta tarea.
– Nuevas tecnologías: un 46% elige Internet para la búsqueda de empleo.
– Generadores de redes: para este grupo el uso de las redes sociales no es sólo una forma de ocio, sino también de buscar trabajo.
– Movilidad: un 62% de los encuestados estarían dispuestos a cambiar de residencia por motivos laborales.