¿Se te ha pasado alguna vez por la cabeza hacer una oposición? Quizá ahora mismo te estés planteando esta opción para tener un horario estable, consolidar tu puesto de trabajo, poder conciliar la jornada laboral con tus responsabilidades familiares… o incluso puedes tener una finalidad más filantrópica, como ponerte al servicio de lo público para participar en las necesidades y derechos de la sociedad.

Si es así, parece que este año puede ser un buen momento. Hace unas semanas se publicó la oferta de empleo público para este 2015 y, en los últimos datos de la EPA, el sector ha mostrado un crecimiento significativo durante el primer trimestre del año. Si has tomado la firme decisión de aprobar unas oposiciones, el BOE se convertirá en tu lectura de cabecera.

Lo primero, organizarse

Todos tenemos grabada en la retina la imagen del perfecto opositor: no sale de casa y se pasa el día pegado al temario. No tiene amigos, no se ha independizado y anda por ahí con un aspecto descuidado porque está pendiente de temas menos mundanos que el cuidado personal. Seguro que tú no quieres convertirte en esta estampa. Te damos algunos consejos:

Busca un lugar adecuado. No estudies desde el sofá de casa. Sobre una mesa y con una silla que permita una posición correcta es lo ideal. Incluso puede ser conveniente que encuentres un espacio fuera de tu hogar. Esto te dará un par de alicientes: puedes ir acompañado de otra persona tan responsable como tú que haya tomado la misma decisión y pasar la paradita de descanso en compañía, y puedes aprovechar el momento de ida y vuelta para despejarte de tanto estudio.

Ponte horario. Y cúmplelo, claro. No es difícil si lo planificas con tiempo y lo adaptas a tus circunstancias diarias. Trata de ser realista. Es preferible programar menos horas de estudio diarias, pero que sean compatibles con otros quehaceres. Ver que llevas a cabo lo que lo que te has marcado como objetivo te motivará para continuar; sin embargo, si te exiges demasiado desde un principio puede llegar un momento en que te frustres porque no has contemplado una opción realista y no eres capaz (ni tú ni nadie) de cumplirla.

Respeta los momentos de descanso. El cansancio acumulado repercute en la calidad del estudio. Debes hacer pequeñas pausas de cinco minutos cada hora o dos horas, estirar un poco las piernas y desperezarte. Mira a la lontananza, relaja la vista y piensa unos momentos en otras cosas.

Cuenta con recursos

Visita foros, webs y blogs especializados. Dedica una parte de tu jornada de oposiciones a mantenerte al día. Quizá con dos días a la semana sea suficiente; aunque a medida que se acerque el momento del examen tendrás que incrementar la frecuencia. Cualquier noticia de última hora puede ser decisiva.

Te recomendamos que consultes la web que habilita la Administración en la que se publica información actualizada sobre oposiciones y bolsas de empleo público. Desde este sitio puedes incluso inscribirte en algunas convocatorias.

También puedes optar por prepararte las oposiciones a través de un centro en el que te asesoren sobre organización, te den clases sobre el temario y estén pendientes de las fechas más relevantes. Si decides contar con esta ayuda, elige la que mejor se adapte a tus necesidades.

Y antes de presentarte al examen…

Practica algunos de estos consejos para superar los nervios ante una situación que llevas tiempo deseando llevar a buen término. El esfuerzo que has invertido no puede desmoronarse por un mal día.

Cuando apruebes, tendrás que escuchar toda clase de topicazos sobre el mundo del funcionariado. Tómatelo con humor y anímales a ver cómo serían las cosas si todos los puestos pertenecieran al empleo público, tal como se representa en este sketch de Vaya Semanita.