Entrar en una nueva empresa nunca es fácil. La emoción por empezar una nueva experiencia puede ser muy motivadora, pero también hay miedos e inseguridades que enturbian este comienzo. Si a esta situación se le une las circunstancias derivadas de la pandemia que estamos viviendo, el ambiente se enrarece aún más. Hemos elaborado un kit de consejos que podrás aplicar tanto si te incorporas de manera presencial como si lo haces teletrabajando.

Primer día en un nuevo trabajo presencial

Es muy posible que el primer día de trabajo sea especialmente caótico. Aunque llevamos ya más de dos meses en estado de alarma y ha dado tiempo a que se asienten muchas prácticas, todavía hay empresas que no han terminado de adaptar su forma de trabajo.

También cabe la posibilidad de que entres justo en el momento de reapertura por desescalada. Así pues, ármate de paciencia y pon tus cinco sentidos para intentar absorber toda la información que te vayan dando sobre tu cometido y sobre la estructura de la empresa. Por lo general, la empresa se muestra comprensiva con una nueva incorporación. En estos momentos, devolver esa condescendencia por tu parte está más que justificado.

Allá donde fueres haz lo que vieres. La conveniencia de contemplar las normas sociales es algo que se refleja hasta en el refranero popular. Esta máxima cobra mucha más importancia hoy día. Presta atención a todas las indicaciones que se recogen en carteles o que te expresan de manera oral sobre el uso de medidas de prevención de contagio.

Por otro lado, manifiesta tu predisposición a ayudar. En estos dos últimos meses hemos visto muchas muestras de solidaridad que han llegado a contagiar el ambiente. Si observas que esto sucede en la nueva empresa, déjate invadir un poco por ese espíritu y recibirás mayor aceptación.

Por lo demás, puedes aplicar los consejos que hemos dado en otras ocasiones sobre cómo afrontar los primeros días de incorporación a una nueva empresa.

TuEmpleo-como comenzar en un nuevo trabajo

Empezar en una nueva empresa trabajando en remoto

Si la mayor parte de la plantilla donde te incorporas está teletrabajando, tendrás que pasar por una primera toma de contacto bastante inusual. Lo más corriente es que tengas reuniones a través de alguna plataforma online con tus nuevos compañeros y con las personas que se encargan de coordinar tus funciones. No te vendrá mal echarle un vistazo a estas orientaciones sobre cómo dar una buena imagen en las videollamadas.

Muéstrate especialmente cordial en todas las comunicaciones, tanto en las habladas como, sobre todo, en las escritas. Insistimos en cuidar la expresión escrita porque no te conocen en persona, y muchas veces la forma de decir las cosas por escrito puede ser fuente de malas interpretaciones.

La falta de contacto directo dificulta bastante la resolución de tus dudas sobre el desempeño de las tareas. Para no interrumpir con comunicaciones continuamente a quienes puedan resolverlas, trata de reunir varias de ellas en un solo reporte y envíalo con una cierta periodicidad, por ejemplo, diaria (la frecuencia dependerá mucho del tipo de trabajo). Esta periodicidad le permitirá a la otra persona organizarse y es muy posible que lo contemple como un gesto positivo de tu buena predisposición.

Por último, ten a mano todos los contactos de aquellos con quienes vayas a tratar. Si hablas con alguna persona de la empresa, anota su nombre en un lugar visible para ti, especialmente si no eres muy hábil recordando este dato. Aunque hay gente muy comprensiva con este tipo de olvidos, otra es bastante intransigente y puede dañar los primeros vínculos.