Matricularse en un master o curso de postgrado exige un gran esfuerzo económico y de tiempo, por ello es importante que antes de lanzarte analices en detalle tu motivación, el tipo de programa y el centro.

Son diferentes los motivos que llevan a plantearse estudiar un postgrado pero los más habituales suelen ser: mejorar las oportunidades laborables, actualizar o ampliar conocimientos, dar un giro a la carrera profesional o empezar un negocio propio. Sea cual sea tu motivo, lo que nunca debes es hacerlo porque has oído que hay que hacerlo, así nunca lo aprovecharás.

Una vez que tienes claro que quieres estudiar un master, es el momento de decidir qué tipo de curso prefieres realizar. Se puede diferenciar entre cursos especializados o generalistas. Los primeros profundizan en un campo y son recomendables para recién titulados que quieran encaminar su trayectoria hacia un ámbito concreto o para los profesionales que deciden reorientar su carrera o ampliar conocimientos.

Los cursos generalistas, como los MBA, proporcionan una visión más completa de todas las áreas de la empresa. Por este motivo, están recomendados para profesionales que, independientemente de lo que hayan estudiado, quieren orientar su trayectoria hacia posiciones de gestión.

Ahora es el momento de elegir la modalidad de estudio. Dependiendo de si queremos compaginarlo con el trabajo podremos escoger unas opciones u otras. En cuanto a los horarios, en general se diferencia entre programas full time, con clases de lunes a viernes, y los part time o executive, que se imparten a última hora de la tarde, los fines de semana o en periodos intensivos.

Un debate siempre abierto: formación presencial u on line. La oferta de formación presencial sigue siendo más amplia, y muchos expertos señalan que es la opción más rica y completa, pero también es cierto que en los últimos años la oferta on line ha crecido considerablemente y que las nuevas tecnologías permiten una formación de calidad cada vez más intensa y participativa.

A la hora de elegir centro de estudios, debes tener en cuenta varios criterios importantes. En primer lugar, debes decidir si quieres realizar el curso en una universidad o en una escuela de negocio. Aunque no es determinante, lo más habitual es que te decantes por elegir una universidad si acabas de terminar tu grado, aún no cuentas con demasiada experiencia y quieres adquirir conocimientos técnicos o especializados. Por el contrario, suelen decantarse por una escuela de negocios, los profesionales en activo que ocupan o quieren ocupar un puesto directivo, que se plantean emprender su propio negocio, que quieren formación práctica, adquirir habilidades personales o entrar en contacto con otros profesionales en activo.

Es importante que analices muy bien el contenido y objetivos del programa. No te dejes llevar sólo por el título, profundiza en el temario y asegúrate que tenga un enfoque eminentemente práctico.

Los requisitos de admisión también te servirán de referente para descubrir la calidad de la enseñanza. Cuanto más riguroso sea el proceso de admisión, mejor. Esto te garantizará que el nivel de enseñanza y de tus compañeros será alto.

Investiga sobre el claustro de profesores. Deben ser profesionales reconocidos en la materia en concreto y contar con experiencia docente. Lo ideal es que el centro cuente con profesores full time, con una mayor dedicación al alumno; profesores part time, que compaginan docencia y trabajo, lo que garantiza la actualidad de sus conocimientos; y profesores visitantes de gran prestigio.

Además debes prestar atención a las instalaciones y servicios con los que cuente el centro, su prestigio en el mundo de la empresa y el funcionamiento de su bolsa de empleo.

Las redes sociales te pueden ser de mucha ayuda a la hora de escoger programa o centro. La mayor parte de las instituciones cuentan con perfiles donde podrás entrar en contacto con antiguos alumnos para que te cuenten su experiencia. Y seguro que un amigo de un amigo tuyo tiene un amigo que ha estudiado en ese centro y te podrá ayudar.

Después de valorar todos estos aspectos, el presupuesto con el que contemos va a jugar un papel decisivo. Por ello es importante que tengamos varias opciones posibles dentro de una horquilla de precios. Otra opción es solicitar una beca: el Estado, instituciones privadas y los propios centros ofrecen anualmente becas para permitir el acceso a esta formación a personas con dificultades económicas.