Reducir plantilla, sí; congelar sueldos, también… pero beneficios sociales no, ni lo uno, ni lo otro. Por lo menos eso es lo que afirma, valga la contradicción, seis de cada diez empleados españoles. Una encuesta elaborada por la consultora Adecco revela que, pese a los despidos y los recortes, la preocupación por mantener contento al trabajador en lo que se refiere a su vida personal, no ha sufrido tanto los efectos de la crisis. Así, y mientras que un  30,7% se ha quedado sin retribución en especie, un 19,2% ha visto volar su coche y móvil de empresa, y otro 15,4% ha tenido que volver al «Tupper», un 91% ha mantenido su seguro privado y un 88% las ayudas al estudio de sus hijos.

Y es que si hay que mantener contento al empleado en épocas de bonanza, menos se le ha de perder de vista cuando llegan las vacas flacas… no vaya a ser que la desmotivación cunda y la productividad se resienta.

 

Fuente: Adecco

Fuente: Adecco

 

Ocho de cada diez trabajadores se muestra positivo

Puede que sea por este celo que los empleados trabajadores no pierden la esperanza. A lo largo de este año, la mayoría, por no decir todos, han visto cómo la crisis ha afectado de alguna forma a su empresa -hasta un 65% de los que aún mantienen su empleo han vivido despidos de compañeros- y aunque piensen que lo peor aún no ha pasado – otro 60,2% cree que en los próximos meses su empresa va a seguir con esa tendencia- muchos mantienen la esperanza.

En concreto, y según el estudio elaborado por Adecco, ocho de cada diez trabajadores mantiene una postura positiva y que la actual situación que vive su compañía no hace mella en su trabajo. Otro gallo cantaría en caso de que ésta le afectara directamente…. Aquí un 39,9% no sería capaz de reducir, ni tan siquiera temporalmente su sueldo para evitar futuros despidos y, a la larga, más de la mitad está convencido de que esta medida podría afectar a su carrera profesional.

Fuente: Adecco

Fuente: Adecco