De los autónomos que solicitaron las ayudas por cese de actividad a causa del estado de alarma, todavía hay 280.000 que no han podido volver a reanudar su empresa, según ha cifrado ATA, una de las principales asociaciones de autónomos. Es decir, casi uno de cada diez beneficiarios de la ayuda no han podido superar las circunstancias en este tiempo. Pero, además, se espera que haya muchos negocios con serias dificultades ante los rebrotes que están surgiendo. La prórroga de esta bonificación finaliza en septiembre. ¿En qué situación se quedan estos trabajadores por cuenta propia?

En concreto, la prórroga acabará el 30 de septiembre. Finalizan también otras medidas dirigidas a pymes y autónomos propuestas por el Gobierno, como la moratoria en las cuotas y en las cotizaciones a la Seguridad Social o la moratoria en el pago de hipotecas sobre locales y oficinas. Con respecto al “paro” otorgado a los autónomos de temporada, tan solo ha beneficiado a 1.200 personas, una cifra muy inferior a los realmente afectados, según calculan los principales colectivos que representan a los autónomos (ATA, UPTA y UATAE).

Estas organizaciones han solicitado al Gobierno que los autónomos que tengan su negocio cerrado,por las restricciones que se han impuesto o por los rebrotes que están surgiendo, puedan cobrar la prestación extraordinaria por cese de negocio. Piden que se elabore un plan de emergencia específicamente orientado a respaldar a este colectivo.

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Ayudas a autónomos que se están lanzando desde los ayuntamientos

Numerosas localidades están abriendo plazo para que pymes y trabajadores por cuenta propia soliciten ayudas. Estas medidas tratan de paliar los efectos del coronavirus sobre los negocios de la zona. Su intención es dar apoyo institucional al tejido empresarial de estos territorios para fortalecer su equilibrio. También hay iniciativas empresariales que se han sumado a ofrecer un cierto sostén.

Las subvenciones, en su mayoría, se centran en proporcionar una cuantía destinada a sufragar en parte gastos como los alquileres e hipotecas de locales, los suministros, tener una cierta liquidez para asumir deudas o mantener puestos de trabajo, si se tiene a personal contratado.

Por lo general, las cuantías varían en función de cómo de afectado ha quedado el negocio: si han tenido que reducir por completo la actividad, si ha sido en un porcentaje superior al 75% o bien si la reducción ha superado el 50%.

Si estás en este caso, pide información en tu ayuntamiento, quizá puedas acogerte a alguna subvención, de este tipo.