Aunque ya está implantado de manera total, la adaptación al Proceso de Bolonia sigue causando bastantes interrogantes. Detrás de todo este entramado se encuentra el Espacio Europeo de Educación Superior, que viene a armonizar los estudios universitarios en toda la Unión Europea. Destacamos algunas respuestas que ofrece el Ministerio de Educación y el Grupo de Promotores de Bolonia ante las dudas que se siguen planteando futuros estudiantes y también aquellos que cursan los últimos años de titulaciones anteriores.

Diferencias con el sistema anterior…

Ahora comprende estudios de grado y posgrado, que están estructurados en tres ciclos. El primero corresponde al grado y los dos siguientes al posgrado: los títulos de máster y doctor. Por tanto, estos nuevos ciclos no son  equivalentes a los anteriores. Va más allá de un cambio en los planes de  estudio, se trata de una reforma estructural. Entre otras diferencias, hay que destacar que, ahora, por cada ciclo se obtiene un título oficial y superar el primero da acceso al segundo, y tras este, el tercero.

¿Qué es el grado?

Agrupa al primero de los ciclos de estudios universitarios y, aunque se basa en enseñanzas básicas o generales, también comprende otras destinadas a la práctica de actividades profesionales. El título de grado tendrá relevancia tanto en el mercado de trabajo español como en el europeo.

Ahora existen los contenidos formativos comunes, pero ¿qué les diferencian de lo que antes eran las asignaturas troncales?

Mientras las antiguas materias troncales solo hacían una pequeña  descripción de los conocimientos académicos que agrupaban, los nuevos contenidos también definen las competencias y habilidades que los  estudiantes adquieren con ellos.

¿Qué sucede con esos estudiantes que iniciaron sus titulaciones bajo el plan anterior?

Como los planes de estudio se extinguen cada año, no habría problema. El universitario podrá continuar con su mismo plan de estudios. Ahora bien, cuando vaya desapareciendo cada curso, será responsabilidad de las universidades establecer una serie de procedimientos gracias a los que el estudiante tenga la posibilidad de superar ese curso en los dos cursos académicos siguientes. De hecho, las universidades ante cualquier nuevo plan de estudios, deberán establecer previsiones para el reconocimiento de créditos de aquellos estudiantes que empezaron con el modelo anterior.

¿Y qué ocurre entonces con los ya titulados en el antiguo plan?

 Los cambios provocados por la declaración de Bolonia, así como cualquier otro real decreto que pueda establecerse en el futuro, no podrán afectar (ni académica ni profesionalmente) a los títulos vigentes. Como muestra de este reconocimiento, los titulados  bajo planes de estudios anteriores podrán ser admitidos en los nuevos postgrados.

¿Qué entendemos por programa de posgrado?

Es el segundo nivel de los estudios universitarios y comprende aquellos estudios de segundo y tercer ciclo que otorgan los títulos de máster y doctor. Eso a grandes rasgos, porque cada universidad es la encargada de definir con mayor detalle la organización de estos estudios. Esta flexibilidad está fundamentada en la diversidad de universidades y de ámbitos de conocimiento que encontramos en España, y hace que un posgrado pueda contener un solo master, varias materias que lleven a obtener varios títulos, o estudios conjuntos de máster y doctorado.

¿Cuáles son las condiciones de acceso a un programa de posgrado?

Para conseguirlo hay que poseer un título de grado o un título universitario español, o el diploma equivalente en el extranjero. Aunque para esta regla, existe una excepción: las universidades podrán admitir a un estudiante que aún no posea un título de grado si este ha superado ya 180 créditos de las enseñanzas de primer ciclo. El alumno deberá solicitar esta opción de forma individualizada y con argumentaciones a favor de su propuesta.

¿Cuánto costará a un estudiante cursar el posgrado?

En el ámbito de la universidad pública, los estudios para optar a títulos oficiales se establecen de acuerdo con el sistema de precios públicos  decidido por las comunidades autónomas y siempre dentro de los  parámetros establecidos por el Consejo de Coordinación Universitaria.

¿Qué objetivo persiguen los nuevos máster?

Se han creado para que el estudiante amplíe su formación, ya sea desde un punto de vista específico o multidisciplinar. Aunque también tienen el objetivo de iniciarles en las tareas investigadoras de cara al futuro.

¿Y se puede acceder a un master desde cualquier grado?

Sí, el acceso está permitido aunque no garantizado, ya que cada universidad puede establecer unos criterios determinados para la admisión.

¿Cuántos créditos serán necesarios para obtener un título de master?

Será el órgano responsable del programa el encargado de decidir el número de créditos necesarios. Este cálculo variará en función de la preparación previa del estudiante. Eso sí, nunca podrá ser inferior a 60 créditos.

¿Qué pasará con los antiguos programas de doctorado? ¿Cuánto durarán ahora?

Los programas tradicionales desaparecen, aunque sí podrán incluir  seminarios y actividades destinadas a la investigación. A pesar de que no está establecido específicamente la duración de los estudios de doctorado, se considera que deben tener una duración media de unos tres años.

¿Qué es el «Doctor Europeus»?

Se trata de una mención que se incluye en el título de Doctor y que se otorga a aquel doctorando que haya cursado al menos tres meses de posgrado en una institución de otro estado europeo. Además, debe realizar parte de la tesis en alguna de las lenguas oficiales de la UE (distinta a las oficiales en España) y esta debe haber sido informada por dos expertos de alguna institución de la Unión. Por último, un doctor europeo (distinto a los anteriores y no de España) debe formar parte del tribunal que evalúa la tesis.

¿Y los créditos «ECTS»?

Estas siglas significan European Credit Transfer and Accumulation System. Se trata de un sistema que se encarga de valorar las asignaturas. Este nuevo criterio surgía en el ámbito de las becas Erasmus-Sócrates para facilitar un sistema de reconocimiento de estudios equivalente entre todos los países que forman parte de este proyecto. Antes, en España, se consideraba que un  crédito equivalía a diez  horas de clase o de prácticas, mientras que ahora se mide en función del volumen de trabajo que supone para el estudiante. Es decir, además de tener en cuenta las horas de clase, se consideran el esfuerzo en el estudio y la preparación de los exámenes que necesita el alumno para superar dicha asignatura.