Una joven británica, Rihannon Mackay, de 29 años, envió su curriculum vitae a una empresa que tenía una vacante remunerada con muy buen sueldo, 23.000 libras al año. Tras un largo proceso de selección, Rihannon fue la elegida. Pero después de llevar trabajando un año en la compañía, sus jefes comenzaron a sospechar sobre el rendimiento y la experiencia que había aportado la mujer durante el proceso de selección y las entrevistas que la realizaron. Tras ser presionada con varias preguntas y varias pruebas, la joven finalmente admitió que había «maquillado» su curriculum vitae para poder conseguir ese puesto. La empresa británica que la había contratado, según publicó el diario británico «Daily Mail», la llevó a juicio y, tras el fallo, se sentenció una pena de seis meses de cárcel por haber  estafado a la empresa que la había contratado.

A la vista de lo sucedido, mentir en una entrevista de trabajo o en un curriculum vitae no es una buena idea. Detectar el disimulo o falta de autenticidad en un candidato a lo largo de una entrevista es algo a lo que están muy acostumbrados en Odgers Berndtson, una firma internacional de consultoría especializada en la búsqueda y selección de personal directivo. Su presidente, José Medina, señala que «siempre se comprueban los títulos. Lo más frecuente es que el candidato omita alguna empresa por la que ha pasado breve tiempo y no quiere citarla. Hay que prestar atención a los ‘vacíos de tiempo’ entre empresas, a ver qué ha pasado».

Esta consultora cuenta con una metodología propia para seleccionar al candidato perfecto y aseguran que es posible detectar el disimulo o la falta de autenticidad en un candidato a lo largo de una entrevista. ¿Cuál es esta metodología? Ellos parten del análisis del entorno y de las necesidades de la empresa y continúan cuando contactan con los candidatos potenciales para realizar entrevistas en profundidad, donde se evalúan sus capacidades y aptitudes.

José Medina explica que «se revisan mucho los curriculum vitae para detectar cuándo repite el mismo año de salida y entrada en otra empresa y preguntamos el mes. Esto es algo muy típico de candidatos que han rotado mucho».

Como hemos comprobado, mentir en el currículum puede tener, como mínimo, un efecto indeseado de perder verosimilitud y prestigio. Como máximo, ahí tenemos el caso de Rihannon Mackay. Para evitar caer en la tentación, lo mejor es acudir a profesionales del «outplacement».

Ayuda de expertos

Nicolás Bligny es un profesional con más de 15 años de experiencia ocupando puestos de responsabilidad en el área financiera. Cuando fue despedido de su último trabajo, solicitó los servicios de la consultora especializada en «outplacement» DBM Spain para poder volver a  recolocarse.

Actualmente ocupa la misma posición en una empresa de reconocido prestigio. Para él ha sido muy útil la ayuda recibida, «principalmente porque sientes que te acompañan emocionalmente y te apoyan en un  momento importante y delicado».

Para Afshin Almassi, directivo con más de 20 años de experiencia en el ámbito de la consultoría tecnológica, la ayuda prestada por DBM Spain fue crucial: «sobre todo para organizarme y desarrollar nuevas habilidades. Me ayudaron con habilidades clave, como, por ejemplo, a afrontar una entrevista, saber cómo venderse y comunicar impactando».

Covadonga González, profesional con más de 10 años de experiencia en las áreas de atención al cliente y marketing en diferentes empresas, como «call centers» u operadores logísticos, explica que «tal y como se encuentra actualmente la situación laboral en España, con cerca de 4.500.000 parados, considero imprescindible la ayuda profesional para la búsqueda de un nuevo empleo, ya que disponer de elementos diferenciadores frente a otros candidatos es lo que te ayuda a conseguir el éxito». A Covadonga González le valió la pena contar con un servicio profesional. «Ahora estoy encantada en mi nueva etapa profesional. El nuevo trabajo se ajusta perfectamente. Tener claro lo que podía y quería hacer profesionalmente, y enfocar la búsqueda a mi perfil, ha tenido como consecuencia el haber conseguido mi meta, un nuevo trabajo».

La metodología del «outplacement» consiste, en primer lugar, en la prestación de una consultoría que permite a los profesionales enfrentarse positivamente a la «crisis» de la pérdida de empleo y «aterrizar» en la nueva situación. Nekane Rodríguez, directora de Creade-Lee Hecht Harrison, una de las empresas especializadas en «outlplacement» en nuestro país, señala que «este servicio está volviéndose cada vez más popular, pero, en mi opinión, lo está siendo porque las empresas que a ello nos dedicamos hemos demostrado realmente que somos eficaces en la recolocación de las personas. Como todo en esta vida, cuando uno sabe cómo hacer y se siente acompañado, tiene más posibilidades de tener éxito».

En cuanto a los perfiles que son más fáciles de recolocar hoy en día, Nekane Rodríguez señala que «los que antes tienen éxito son los que saben hacia dónde van, emplean un plan concreto en la búsqueda y no pierden la esperanza. Está claro que hay cosas que se valoran más que en otros tiempos como la experiencia, la credibilidad, la movilidad del candidato y  los idiomas».