La crisis económica azota. El mercado de trabajo ofrece pocas posibilidades y los licenciados universitarios de la que es, dicen unos y otros, «la generación más preparada de toda la historia de España», ven la prolongación de sus estudios como una  mejor manera de enfrentarse a un futuro profesional incierto, pero también como un medio para no pasar a engrosar –al menos de forma inmediata–  las listas del paro.

Así que, si se puede seguir un máster o un curso de postgrado, y además se hace becado, mejor que mejor. Por ello, para dar a los mejores la oportunidad de conquistar la excelencia profesional, son muchas las  instituciones –públicas y privadas– que ofertan programas de becas. Casi todas ellas suelen incluir el pago íntegro de la matrícula en el centro elegido, seguros varios –accidentes, asistencia médica…– y una asignación  económica mensual que variará según la ubicación del centro de estudios elegido.

Si es en el extranjero, por ejemplo, y dependiendo del país, la cantidad oscilará entre 1.200 y 1.500 euros mensuales. A partir de ahí, las ahí de todo tipo y condición. De Medio ambiente a Economía, pasando por Medicina. Estos son los tres campos que cubre uno de los programas de becas más peculiares, el que mantienen las Fundaciones BBVA y Carolina para la formación, en España, de especialistas latinoamericanos. Sara Echevarria, técnica del departamento de gestión de proyectos de la Fundación BBVA, explica que en el programa colaboran, también, la fundación González-Bernaldez –medio ambiente–; el Centro de Estudios Monetarios y Financieros –Economía–; y hospitales diversos para los estudios médicos. En estos últimos, «los estudiantes desarrollan sus proyectos de investigación en cardiología, oncología y enfermedades víricas, principalmente hepatitis yVIH», informa Echevarría.

Norteamérica y Europa

Otra institución financiera que mantiene programa de becas –uno de los más dotados económicamente de cuantos existen en España– es Caja Madrid. Y es que la entidad presidida por Rodrigo Rato, a través de su fundación homónima, concede becas para cursar estudios de postgrado en el  extranjero. En concreto, la oferta de este año permitirá completar, a 80 becados, estudios postuniversitarios en universidades y centros superiores de investigación de Estados Unidos, Europa y Canadá.

En palabras de Ana García, directora del departamento de becas, universidades e investigación de Caja Madrid, además del peso curricular del candidato, a la hora de conceder una beca se valora, mucho, la  aplicación práctica del proyecto becado a la vida real. «Cuando el becario regrese a España, su proyecto debe repercutir en él y en la sociedad», señala García, y añade que es importante que el alumno no piense sólo en obtener un buen sueldo y un buen trabajo, «sino también, por ejemplo, que se plantee construir un proyecto empresarial propio, en la pequeña y mediana empresa. Un proyecto coherente puede  tener más posibilidades que un currículum algo mejor».

La responsable del departamento de becas de Caja Mdrid cree que la actual crisis ha modificado en algo el perfil de los solicitantes. «Antes había gente que dejaba la empresa en la que estaba trabajando y se lanzaba a realizar estudios en el extranjero sabiendo que, a la vuelta, su empresano sólo le había guardado el puesto, sino que le había ascendido. Ahora ese tipo de candidatos ha bajado, aumentando el número de quienes no ven un horizonte profesional a su salida de la universidad o que han perdido su trabajo», asegura García. En cuanto a los estudios más becados por Fundación Caja Madrid, hay mucha demanda en música, economía e ingeniería.

En Obra Social Fundació la Caixa, que también tiene su programa de becas para graduados, licenciados, titulados superiores y estudiantes de último año, han observado el efecto de las vacas flacas en una curiosa circunstancia. En palabras de Rosa M. Molins, directora Área de Becas y Estudios Sociales  de la fundación catalana, «en los últimos dos años, por razones obvias, hemos tenido un número muy importante de solicitudes de arquitectos e ingenieros, cuando durante muchos años prácticamente no recibíamos solicitudes». Anteriormente, asegura Molins, los estudiantes de ingeniería recibían ofertas profesionales antes de finalizar sus estudios, lo que hacía que dichos estudiantes no se plantearan ampliar estudios,«pero en las últimas convocatorias  las solicitudes de ingenieros han crecido  considerablemente».

Una opción a la crisis

Se mire donde semire, la crisis se muestra presente, bien en un distinto perfil de los candidatos, bien en el aumento de las solicitudes. Esto ha hecho que el dinero ofertado para becas en los distintos programas existentes apenas  haya variado con respecto a años anteriores. Mercedes Chacón, directora general de Formación y Orientación Universitaria del Ministerio de Educación, ha anunciado que, con respecto a lo aportado por el ministerio que preside Ángel Gabilondo, la partida destinada a becas y ayudas al estudio será, en el presupuesto del año 2011, de 1.430 millones de euros.

Son 35 millones más –un 2,6%– que el año pasado. Si se considera todo el curso académico 2010-2011, la cuantía de becas y ayudas al estudio aumenta a 1.530 millones, casi un8% más que el curso pasado. «Es la mayor dotación de la historia en España», asegura Chacón.

En lo que respecta a los destinatarios de estas ayudas, en el ministerio prevén que las demandas aumenten año tras año. «Cada vez más adultos, incluso con titulación universitaria, entienden que es positivo volver a las aulas», afirma la directora general de Formación y Orientación Universitaria del Ministerio de Educación.

Becas del ICEX

La internacionalización de las relaciones comerciales y la potenciación por parte de las empresas españolas también es vista por los titulados españoles como una vía real para la búsqueda de nuevas posibilidades laborales.

A fin de cubrir esta demanda, el programa de becas del ICEX (Instituto Español de Comercio Exterior) trata de formar a los titulados en Internacionalización Empresarial y Comercio Internacional. No hay más que echarle un vistazo a los programas de estudios becados por el ICEX para comprobar, en un instante, su alto sentido práctico.  Así lo deja claro el director de la División de Servicios a la Empresa del ICEX, Víctor Audera: «Dependiendo del perfil del candidato, la beca se desarrollará mayoritariamente en comercio exterior, complementándose  con actividades sobre organismos internacionales y multilaterales, macroeconomía, inversiones e implantación exterior, promoción exterior o especialización sectorial».