Si la tasa de empleo es especialmente baja entre los jóvenes en general (46%), aún lo es mucho más entre los jóvenes con discapacidad (68%). Esto es un reflejo de una realidad a la que hay que hacer frente: la sociedad debe reforzar y mejorar las vías de inserción de las personas con discapacidad. Este activo es un motor que ayuda a impulsar el desarrollo de toda la población.

Este dato pertenece al estudio Millenials con discapacidad, motor de futuro, elaborado por Fundación Adecco y JYSK. Para realizarlo, se llevaron a cabo 600 encuestas a jóvenes menores de 25 años con discapacidad. La intención de este informe es evaluar la normalización de este colectivo en el mercado laboral. Para ello, se hace una comparación con jóvenes de la misma edad sin discapacidad.

Cómo se vive la discriminación

En las encuestas se refleja un descontento muy generalizado con respecto al acceso al mercado laboral entre los jóvenes con discapacidad. El 65% se siente doblemente discriminado, además de por ser joven, por tener discapacidad. Aún así, hay un 22% que considera que la discapacidad no es un factor influyente a la hora de encontrar un empleo. Y, lo que resulta especialmente llamativo, hasta un 13% de los encuestados considera que tener una discapacidad ha sido precisamente una circunstancia que le ha ayudado a encontrar trabajo.

Insistir en las acciones formativas

En el estudio se afirma algo que, desde Infoempleo, hemos advertido en varias ocasiones: un mayor nivel formativo garantiza una mayor empleabilidad. Estos son datos que confirman una vez más este hecho que se agrava en el los jóvenes con discapacidad:

  • Un 53,2% de los parados menores de 25 años no ha superado la ESO. En los coetáneos con discapacidad, este porcentaje asciende más de diez puntos, al 64,3%.
  • Un 9,4% de los parados menores de 25 años solo tiene estudios primarios. En los coetáneos con discapacidad, este porcentaje aumenta hasta el 19,3%.
  • Un 17,2% de los jóvenes menores de 25 años tiene estudios universitarios. En los coetáneos con discapacidad, este porcentaje se reduce hasta más de la mitad, el 8,2%.

Por otro lado, se debe insistir en una mayor normalización en las universidades. Según el director de la Fundación Adecco, Francisco Mesonero, la universidad «representa la plenitud de la etapa formativa de cualquier persona y, por tanto, alcanzar la igualdad real pasa por normalizar la presencia de personas con discapacidad en este entorno».

Hoy en día la representación de alumnos con discapacidad en las facultades es de tan solo el 1,5%. De este porcentaje, el 40% estudia desde casa. Una parte importante de ellos, hasta el 40%, lo hace por las barreras arquitectónicas y psicológicas que se dan en su entorno. Incluso entre los que se deciden por estudiar de manera presencial, es decir, que hacen el esfuerzo de asistir cada día, el 35% declara que se encuentra con barreras en su centro de estudios.

Una ley de discapacidad con flecos

La Ley General de Discapacidad tiene por objetivo velar por los intereses de este colectivo y ayudar a que la normalización de su incorporación laboral sea un hecho. Tiene medidas como que las empresas de más de 50 empleados, cumplan con una cuota mínima del 2% de contratación a personas con discapacidad.

Sin embargo, no es una Ley que esté funcionando como se esperaba, tal como denuncian algunos colectivos:

  • Por un lado, está el desconocimiento por parte de las empresas de que tienen que cumplir con la adaptación del puesto, lo que significa que hay que hacer una inversión y se desiste de la contratación, en algunos casos después de haber recibido la bonificación del Estado.
  • Por otro, hay empresas de más de 50 empleados que buscan la manera de no cumplir con la cuota del 2%, para lo que la propia Ley de Discapacidad propone una serie de alternativas que terminan cronificando los problemas de acceso al empleo a personas con discapacidad.

En este video puedes ver un estupendo resumen de cómo funciona en nuestro país el empleo para discapacitados y las consecuencias de aplicar las alternativas a la cuota mínima de contratación.