El Gobierno alemán tiene previsto emprender una serie de reformas legales para «impedir que los inmigrantes de la UE abusen del sistema social del país». El texto definitivo de la próxima reforma ya ha sido presentado. Dicho texto contempla limitar la estancia de las personas que buscan empleo sin expectativas de encontrarlo a seis meses. Dicha medida podría afectar a más de 10.000 españoles que en la actualidad están cobrando la ayuda estatal «de seguridad básica para solicitantes de empleo».

Dado el volumen de personas que podrían verse afectados por esta medida, el gobierno alemán ya ha anunciado que no contempla expulsiones masivas. Y es que, si tenemos en cuenta los datos de finales de 2013 -posiblemente esos datos hoy se queden cortos- hasta 10.469 inmigrantes españoles podrían verse afectados por la reforma. Y ni mucho menos, es la nacionalidad con mayor número de expulsados potenciales. Así que en la práctica la reforma legislativa significaría simplemente la retirada del permiso de residencia y la comunicación a estas personas de que están obligadas a abandonar Alemania.

Entonces, ¿cuáles son las consecuencias reales concretas que plantea la reforma para los trabajadores?

La reforma, según los legisladores alemanes, pretende luchar contra el fraude y los abusos. Por eso proponen limitar a seis meses el permiso de residencia de los inmigrantes comunitarios que buscan empleo. Esta medida implica la obligación, llegado el caso, de abandonar el país si no se encuentra trabajo en ese tiempo. Con la retirada o caducidad del permiso de residencia, la personas también perderían automáticamente cualquier posibilidad de acceso al sistema de asistencia sanitaria u otras prestaciones sociales. Esa es la verdadera consecuencia a la que se enfrentan.

Además, el texto legislativo también contempla la prohibición temporal de entrada al país para aquellas personas que hayan cometido algún tipo de fraude con el permiso de residencia o las prestaciones sociales.

En el documento se apuesta asimismo por endurecer las condiciones para acceder a determinadas prestaciones, como las que se cobran por los hijos a cargo. De esta forma se pretende evitar que los inmigrantes perciban subvenciones dobles, las de Alemania y las del país de origen.

En paralelo a todas estas medidas se ha anunciado que se va a endurecer la lucha contra la explotación laboral, y en concreto cuando esta explotación afecta a inmigrantes sin papeles en el país.

La excusa del gobierno alemán para tales reformas se refiere al incremento de la población inmigrante, y en concreto la de los ciudadanos rumanos y búlgaros que llegan al país. De hecho, junto a las reformas anunciadas se publicaron también los últimos datos sobre inmigración. Se calcula que mientras en 2004 llegaron a Alemania 35.000 personas de origen rumano y búlgaro, el pasado 2012 se recibieron más de 180.000. La cifra aumentó un 414%. Y dicha cifra podría batir récords históricos si tenemos en cuenta que desde el 1 de enero de este año los ciudadanos rumanos y búlgaros pueden entrar en Alemania sin necesidad de tener un contrato laboral como sucedía hasta entonces.

La medida en cualquier caso también puede afectar a los ciudadanos de cualquier otro país. Si en 2004 residían en Alemania 108.278 españoles, en 2013 esa cifra habría aumentado hasta los 135.539.

En total, se calcula que la población inmigrante en Alemania a finales de 2013 rondaba los 3,1 millones de personas.

Por eso nuestra recomendación, hoy más que nunca, es que tienes previsto emigrar a cualquier país para buscar trabajo conozcas de antemano la realidad del mercado laboral de ese país y sepas cómo y dónde buscarlo. En el siguiente enlace puedes leer nuestra Guía para encontrar trabajo en Alemania.