Todo es ponerse a contar palabras y uno se da cuenta de que el joven emprendedor valenciano, David Anthony, es un tipo de esos que llegará lejos. En el cuaderno donde está anotada su entrevista la palabra “determinación” está escrita, exactamente, una decena de veces. Ocho veces aparece la palabra “pasión”; siete, “esfuerzo”; cinco se lee “sueño” y cuatro, “garra”. La frase “Si te tiran al suelo te levantas y das otro paso al frente”, está repetida en tres ocasiones. El último impulso de Anthony y de su socio, Antón Popovine, se llama Wikiduca y ha despertado el interés de las incubadoras de negocios más significativas del mundo. No piensan dejar de creer en su “sueño”. “Tiene que triunfar, cueste lo que cueste”, dicho dos veces. Bocanada de optimismo emprendedor.

La nueva creación de estos dos innovadores es una herramienta educativa disfrazada de juego que ellos mismos han ideado y desarrollado. Su idea se coló el mes pasado entre las 300 seleccionadas de las 10.000 aspirantes al vivero de empresas YCombinator, la famosa y rentable incubadora para emprendedores de Sillicon Valley (Estados Unidos), de la cual emergen nueve empresas de éxito por cada diez apadrinadas (Dropbox o Justin.tv son algunos ejemplos). Solo haber llegado a estar entre el 3% de mejores candidatos ya es una garantía de talento.

La aplicación que han ideado Anthony y Popovine es una herramienta educativa de navegador que integra el aprendizaje de vocabulario en inglés dentro de un juego de aventuras. El rey de un mundo llamado Wikiduca, invadido por sombras del olvido que tratan de robar todo el conocimiento, ha mandado un mensaje de auxilio al pequeño jugador terrícola, quien debe esforzarse en aprender y enseñar a los personajes nuevas palabras para generar la magia suficiente que mantenga a raya a los malvados, sacarles de las sombras y derrotarlos.

Desafortunadamente, no hubo forma de convencer al jurado final de los YCombinator de que ese mundo de magias, sombras y aprendizaje era una herramienta educativa a pesar de que lo hubiesen inscrito como un juego. Las rectificaciones se pagan en Sillicon Valley. Así que les emplazaron para la próxima. Pero rendirse no entra dentro del vocabulario de estos dos creadores. “¿Sabes que los inventores del juego Angry Birds necesitaron 40 intentos antes de que un inversor quisiera apostar por ellos?”, se consuela el incombustible Anthony.

Por si la cosa era cuestión de intentos, estos jóvenes han decidido no dejar ni una sola puerta sin tocar. Tras el doloroso “no” de Sillicon Valley se aventuraron a gastar dinero, coger aviones y desafiar a todas las horas de sueño del mundo hasta conseguir hacer ver la luz a su proyecto de garaje. Visitaron (incluso se colaron por la cara) en otras importantes incubadoras y consiguieron arrancar alguna que otra promesa a más de un ‘mandamás’ a base de iniciativa, inverosímiles invitaciones a cafés y trucos para despistar a algún que otro vigilante jurado.

Anthony, que cada mañana se ducha con agua fría simplemente para recordarse que puede con todo, y que ha empezado tres carreras, pero no ha terminado ninguna porque consideraba no estar aprendiendo lo que realmente necesitaba, tiene muy claro que lo práctico no siempre es lo oficialmente establecido. “Los inversores quieren gente activa, despierta, que sepa reaccionar ante un apuro. No gente acobardada”. Por el momento su actitud ya les ha valido dos propuestas de inversión en España y Gibraltar y andan a la espera de respuesta de dos incubadoras americanas.

Su último envite para sacar adelante Wikiduca es ofrecerse como servicio de aprendizaje de inglés gratuito a todo aquel que introduzca su mail en el formulario del juego. De todos modos, ya habían diseñado la herramienta para que el 90% fuera libre y solo un 10% del contenido de pago.

¿Qué consejo le darías a otros emprendedores?

“Que no recelen de su idea conservándola en secreto. Todo lo contrario. Hay que hablar con tantas personas como se pueda sobre ella para que la hagan trizas. Cuando la hayan destrozado, lo que quede de ella, es el activo válido de tu proyecto”.