Una empresas que quiere lucir una política de recursos humanos atractiva implanta habitualmente la posibilidad de teletrabajar. Las jornadas a distancia permiten conciliar mejor el trabajo con la vida personal y esto hace empleados más autónomos y felices.


Dividir el día en objetivos y plazos y demostrar que eres productivo exige tener grandes dosis de autodisciplina y motivación. Pero trabajar en remoto no es para todo el mundo. Estas son algunas de las ventajas e inconvenientes de teletrabajar.

A favor

Horario flexible

Si eres madrugador podrás empezar todo lo temprano que quieras. Si haces una jornada completa a mediodía ya tendrás todo el tiempo libre disponible. Ten en cuenta que no todo el mundo estará disponible a la hora de que te pongas y que una vez hayas acabado quizá te requieren en la nave nodriza. Tendrás que colocar las tareas en la agenda teniendo en cuenta los horarios de los demás.

Evita desplazamientos

Es una buena opción para momentos en los que hay que cuidar de alguien o si te encuentras limitado de movimientos, tanto circunstancial como permanentemente.

Organización de tu tiempo

La jornada la organizas tú y puedes adaptarla a tus biorritmos. En este caso saber establecer prioridades y trabajar con plazos haciendo una gestión óptima del tiempo.

Te permite trabajar cómodo y desde cualquier lugar

Salir a trabajar muchas veces significa ponerte ropa demasiado formal. Trabajando desde casa podrás estar más cómodo. Aunque si tienes una reunión por Skype tendrás que estar impecable, al menos de torso para arriba. Otra cosa, si la familia tiene vacaciones o el fin de semana en el campo se alarga, con una buena conexión a Internet la oficina queda establecida en cualquier idílico lugar.

Minimiza las fuentes de estrés

La convivencia en la oficina a veces es dura. La presión, el roce, los lunes… ¿qué tal si ese día no ves la cara a tu jefe?

Inconvenientes

Procrastinación

Aplazar las tareas que más cuestan puede significar alargar la jornada innecesariamente. Una planificación previa del día, establecer tiempos de ejecución de tareas y ser riguroso permitirá tener una jornada productiva.

Incremento de los gastos

Trabajar en casa significa que todo el gasto energético se carga a la factura de casa. Calefacción en invierno, aire acondicionado en verano. Hay que valorar si merece la pena.

Desconexión con el día a día en la empresa, falta de socialización

Uno de los peligros de trabajar desde casa es que se limita el contacto con los buenos compañeros. De algún modo también se pierde la cultura corporativa.

Peligro de adicción al trabajo

No tener los espacios diferenciados entre trabajo y descanso o vida familiar puede suponer una jornada interminable. Sobre todo si se es autónomo o freelance. Hay que hacer un gran esfuerzo para no estar todo el día de guardia.

Herramientas para trabajar en la distancia

Trabajar en casa te llevará a recurrir a aplicaciones necesariamente. Si quieres optimizar el tiempo de trabajo y saber cuántas horas le dedicas a cada tarea puedes utilizar el gestor de tiempo Toggl. Medirás al segundo tu productividad.

Seguramente necesites reunirte con el resto de equipo del que formas parte o con tu jefe. Skype sigue siendo una herramienta imprescindible para trabajar en remoto.

Alojar documentos y compartir archivos es fundamental en equipos de trabajo. Google Drive es uno de los alojamientos en la nube más utilizados.