Una de las cuestiones más habituales durante una entrevista de trabajo es preguntar si has sido despedido en alguna ocasión. Siempre es conveniente preparar una entrevista y no dejarlo todo en manos de un buen CV, la seguridad en lo que se domina y la naturalidad. Pero esta pregunta en concreto hay que llevarla medida y meditada para salir airoso. Es importante preparar un relato adecuado con el que conseguir que la imagen no salga perjudicada.

Hablar de un despido anterior dará información que quizá quieras reservar

Mediante esta pregunta el entrevistador puede analizar varios elementos sobre el perfil psicológico del candidato y comprobar cómo se enfrenta a situaciones adversas. La habilidad para desenvolverse con soltura podrá lucirse tanto al responder adecuadamente ante lo incómodo de la pregunta como por los hechos a los que se refiere. Estos son nuestros consejos:

  • Da una información objetiva. Cuando te toque explicar los motivos por los que fuiste despedido trata de hacerlo como si fueras un juez, sin intentar defenderte. De esta forma, conseguirás no implicarte emocionalmente a la hora de contarlo. Procura comentarlo de una manera objetiva donde se pueda ver que tienes capacidad para analizar las situaciones aunque no te sean favorables. Trata de no valorar el despido desde un punto de vista negativo y explica qué oportunidades te trajo, por ejemplo, mejorar tu formación, replantear objetivos profesionales.
  • No rehúyas el tema con frases tipo “prefiero no hablar de eso” o “es algo que queda entre la otra empresa y yo”. El despido es una situación que ha vivido la gran mayoría de trabajadores. No querer hablar de ello producirá la impresión en el reclutador de que no ha sido superado y que es más grave de lo que en realidad fue, ya que no se trata con la naturalidad que corresponde (ojo sin restarle importancia, ya que puede quedar frívolo y tampoco te interesa). Dar la sensación de tener dificultades a la hora de resolver situaciones negativas puede hacer desconfiar al entrevistador sobre la validez de tu candidatura. Evitar el tema provocará que la imaginación del entrevistador vuele y piense que los motivos del despido fueron más graves de lo que en realidad fueron.
  • Tampoco mientas, si se trata de una empresa en el sector será fácil para el entrevistador contrastar la información que das. Si has mentido, será algo definitivo para descartar tu candidatura. No debes arriesgarte a que eso ocurra. Las redes profesionales cada vez están más interconectadas y las posibilidades de verificar la información son mayores.
  • No hables mal de la empresa ni de los compañeros. En el tiempo que se puede dedicar a responder a esta pregunta difícilmente podrás desarrollar un argumento en el que resultes favorecido. Evita esto, se pude zanjar con un comentario tipo “no compartíamos puntos de vista” o “teníamos formas diferentes de trabajar”. Mantén una actitud ecuánime frente a los hechos y darás una imagen de persona más digna de confianza y que sabe guardar la compostura ante una pregunta incómoda. Recuerda que el entrevistador está valorando tus cualidades, no se trata de un confidente que vaya a ponerse de tu parte.
  • En caso de que haya sido decisión tuya dejar la empresa. Claramente, explicar que la decisión de dejar la empresa ha sido tuya facilita mucho esta pregunta peliaguda. Querer avanzar profesionalmente, enfrentarse a nuevos retos, mejorar económicamente y ampliar la visión trabajando en otras empresas son argumentos que te harán quedar como una persona proactiva que toma decisiones para mejorar.

Entrevistas de trabajo

Las emociones en determinadas situaciones pueden hacerte vulnerables

Hablar sobre un despido puede llegar a desbordarte emocionalmente y ponerte en una situación de vulnerabilidad. Por este motivo es importante tanto reflexionar y valorar, cuando ocurre, que es una experiencia de la que se pueden extraer enseñanzas, como ensayar las respuestas para ir sobre seguro.