A partir de 2017, año en que según especifica la LOMCE desaparecerá la prueba de Selectividad, las universidades podrán fijar sus propios criterios y pruebas de admisión para los nuevos alumnos.

Durante la reunión que han celebrado todos los decanos de las Facultades de Medicina en Santiago de Compostela hace unos días, éste ha sido sin duda el tema principal. Su objetivo primordial ha sido buscar consenso y definir una prueba homologada en todas las facultades de Medicina españolas.

El origen de esta decisión se encuentra en la falta de equilibro que existe en estos momentos entre el número de alumnos que acceden a la titulación de Medicina en primer curso y las plazas MIR que se convocan. En las dos últimas convocatorias el número de plazas MIR ha disminuido en un 10 por ciento, sin embargo el número de alumnos que optan por estudiar esta titulación sigue creciendo. Lo que supone un problema porque, al haber menos plazas de residencia, se reduce también las posibilidades de que pueden llegar a tener un puesto de trabajo al finalizar sus estudios.

De ahí esta nueva medida que proponen, para intentar regular y compensar el número de alumnos en las facultades con el número de plazas MIR.

Representantes de las distintas facultades, entre ellos Juan Gestal y Ricardo Rigual, decano y profesor de la Universidad de Santiago de Compostela, han adelantado que la prueba de acceso para nuevos estudiantes será común a todas las Facultades de Medicina españolas y con ella se tratará de evaluar los conocimientos y competencias de los alumnos.

Aunque todavía no han comenzado a definir esta prueba, su objetivo es que en 2017 ya esté consolidada e implantada en todas las Facultades de Medicina.