Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revela que los jóvenes de entre 25 y 34 años se encuentran ante un gran obstáculo a la hora de conseguir empleo. Más del 35% solo han estudiado hasta la ESO obligatoria. Sin estudios cualificados, las perspectivas de incorporarse al mercado laboral son poco prometedoras.

El objetivo del Informe Intermedio Panorama de la Educación 2015 publicado por la OCDE es analizar y recoger datos sobre el nivel educativo con el que llegan los que quieren acceder a un puesto de trabajo.

En la presentación del estudio, el responsable de Educación de la OCDE, Andreas Schleicher, llamó la atención sobre el alto porcentaje de jóvenes sin cualificación suficiente para entrar en el mundo laboral y señaló la formación media como vía para que los jóvenes adquieran la capacitación que se requiere. Entre la población entre 25 y 34 años, solo un 24% ha finalizado estudios de grado medio o bachiller. La media de la Unión Europea casi dobla esta cifra, con el 45% de jóvenes que sí han terminado estos estudios.

En el resto de Europa, la tasa de empleo de los que han estudiado formación profesional de grado medio es seis puntos más alta que la de los bachilleres. En España, sin embargo, esta tasa está igualada: trabajan casi el 65% de los que han estudiado tanto FP grado medio como bachillerato. Es decir, en el resto de Europa se valora la formación especializada para acceder a un puesto de trabajo porque ese empleo está relacionado con lo que se ha estudiado.

La tasa de abandono escolar sigue siendo muy alta, aunque ha mejorado nueve puntos en los últimos años. Casi un 22% de los jóvenes dejan de estudiar, mientras que esta tasa se reduce al 12% en la media europea.

Los que renuncian a seguir estudiando se encuentran con grandes dificultades para acceder a un empleo. La situación es preocupante. Casi el 25% de los jóvenes entre 20 y 24 años ni estudia ni trabaja y sobrepasa el 27% en la franja de 25 a 29 años. En Europa, las tasas se reducen a la mitad: 11,3% y 10,9%, respectivamente, y aún así la situación es de alarma. La Comisión Europea aprobó la financiación del programa de Garantía Juvenil a finales de 2014 con el objetivo de que los jóvenes ninis comunitarios menores de 26 años se incorporaran al empleo en un corto plazo de tiempo.

El director de Innovación e Indicadores de progreso de la OCDE, Dirk Van Damme, incide en fomentar la formación en enseñanzas medias para tratar de reducir el abandono escolar. En un artículo que reflexiona sobre las conclusiones del informe, advierte que “los países tienen muchas buenas razones para evitar que la gente joven caiga en la trampa de entrar al mercado laboral y en la etapa adulta sin una buena cualificación”. La conclusión es que se ha de hacer un esfuerzo por disminuir todo lo posible los índices de población no cualificada para que se note un avance en la sociedad. El aumento de jóvenes con titulación superior no supondrá un verdadero impulso si no va acompañado de una mayor formación y cualificación de la gente joven con niveles educativos bajos.