Entre Tempest, último álbum, recién publicado, y Bob Dylan, el primero, homónimo, que no entró en las listas de ventas de Estados Unidos y se quedó en el número 13 en las del Reino Unido, dista la friolera de medio siglo. Tanta longevidad creativa, y de éxito, trasciende lo puramente musical y ofrece claves para manejar una larga carrera, da igual en qué sector.

Así lo entiende Jon Friedman, que además de fan confeso del norteamericano de 71 años, y autor del libro Forget About Today: Bob Dylan’s Genius for (Re)invention, Shunning the Naysayers and Creating a Personal Revolution (algo así como Olvida el presente: el genio de Bob Dylan para la reinvención, evitando a los pesimistas y creando una un revolución personal) es un experto musical y colaborador habitual de The Wall Street Journal, en cuyo blog ha plasmado siete consejos o trucos de negocios sacados de la experiencia vital y profesional de su cantautor de cabecera. Aquí van:

1. Construye desde el pasado. “No puedes dejar que los recién llegados te saquen del juego”, afirma textualmente Friedman. Simplemente, “asegúrate de que has construido para que dure, agrega”, mencionando, en este punto, unas declaraciones del propio Dylan, en 1985: “Muddy Waters no dejó de tocar simplemente porque J. Geils Band empezara a hacer discos”

2. Ten una visión estratégica, y síguela sin desviarte. Dylan enfureció a los devotos de su folk cuando en 1965 arrancó un tour eléctrico lleno de rock&roll. Sus seguidores lo abucheaban en los conciertos, pero él continuó sus 10 meses de gira sin cambiar sus planes.

3. No sigas a la multitud. En su canción Balada de un hombre delgado, Dylan le espeta a su Mr. Jones que está totalmente fuera de la realidad y que no tiene ni idea de lo que pasa delante de sus narices porque vive confinado en su propio mundo. Friedman plantea la letra poco menos que como coaching cantado, que aconseja pensar por uno mismo y no preocuparse por los pesimistas.

4. Nunca te duermas en los laureles. Como Dylan, que tenía una brillante carrera en el folk y se pasó al rock, sin sucumbir tampoco al éxito financiero, según lo ve Friedman.

5. Que no te desalienten las críticas. Lo aconseja alguien que las ha sufrido, y de las encarnizadas. Como cuando, a propósito de su álbum Self-Portrait (1970), Greil Marcus encabezó la suya, en Rolling Stones, con un “¿Qué mierda es ésta?”.

6. Mantente alejado de tu “zona confortable”. Lo que, traducido, viene a significar no contentarse con repetirse a uno mismo y mantener siempre fresca la mercancía.

7. Innova siempre. Como ha demostrado el músico estadounidense a lo largo de su carrera.