La serie de publicaciones científicas Trends lleva desde 1976 informando e influenciando dentro de las diferentes áreas de la biología, por lo que, cuando en su versión Trends in Cognitive Sciences publica que hablar más de un idioma puede servir de protección contra la demencia y las enfermedades cerebrales, es bueno prestarles unas neuronas. Es decir, un cerebro sano gracias a saber varios idiomas. La doctora canadiense y autora principal del estudio, Ellen Bialystok, afirma en su artículo que, además, el uso de las redes de control cognitivo para el procesamiento del bilingüismo las reconfigura y fortalece elevando, de esta manera, la capacidad de adaptarse a los cambios y ayudando a procesar la información de forma más eficiente. Algo en lo que estarían de acuerdo los responsables de recursos humanos de las empresas, siempre a la búsqueda de candidatos que tengan en su curriculum vitae más de un idioma.

La empresa de recursos humanos Adecco afirma que “el conocimiento de idiomas es uno de los elementos fundamentales en la empleabilidad de un candidato. Esto se debe”, explican, “a que cada vez más empresas establecen relaciones comerciales con otras compañías ubicadas fuera de su ámbito nacional y necesitan buscar un idioma común valido para la intermediación”. El cada vez más globalizado mundo de los negocios y la mayor circulación migratoria, principalmente dentro de las fronteras de la Unión Europea, hace que las compañías se decanten más por los equipos multiculturales.

Según un estudio elaborado por esta empresa y el portal Infoempleo, el inglés, requerido como imprescindible en un 72% de las casi 200.000 ofertas cualificadas evaluadas por el estudio, sigue siendo el gran favorito de los responsables de las contrataciones. Le sigue el francés, con un escaso 8,5%, para luego dejar paso al alemán con su 3,17%. El resto tiene porcentajes muy exiguos, pero cada vez dejan paso a algunos idiomas tradicionalmente menos buscados, como el chino o el árabe, que junto a las lenguas del este de Europa como el rumano, el polaco, el ruso o el checo son requeridos en el 14,17% de la muestra analizada.

Como señalan desde Adecco, son los sectores industrial, recursos energéticos y maquinarias los que muestran una mayor demanda de idiomas por su fuerte carácter internacional, entre un 46% y un 53% de las ofertas analizadas. En otros sectores, como el de la informática y el automóvil, la demanda ha bajado en más de 13 puntos porcentuales. Por la contra, el sector de las telecomunicaciones ha experimentado una espectacular subida de este requisito, desde un 29,21% hasta un 37,70%. La construcción, el sector servicios, el comercio y, sorprendentemente, la hostelería y el turismo, no alcanzan ni siquiera un 25%.

Manuel Gómez, de la empresa de caza talentos Gómez Egea Cornerstone BCN, coincide con la conclusión de la Adecco. “El 90% de las empresas que nos piden a alguien nos ponen como condición el inglés”, explica. “No les importa que sea más o menos inteligente sino que sea capaz de hablar inglés fluido, ya que no hay nada más difícil que vender en un idioma que no es el tuyo”. “Luego”, aclara, “muy de lejos, piden francés”, lengua en la que la mayoría de los ejecutivos españoles actuales fueron educados. “Sienten que les han engañado”, bromea Gómez.

“Uno no puede desenvolverse en el mundo de los negocios si no habla inglés”, sentencia Gómez. “Los chinos aprende inglés de forma amplia; los japoneses, casi desde que nacen; de los alemanes, diría que el 90% lo hablan; como los holandeses, que además hablan otros más”. Y encima con el cerebro sano, oiga.