¿Te imaginas quitar los lunes de la semana laboral? ¿Una semana con cuatro días de trabajo? ¿Findes de tres días…? Pues existe, una empresa neozelandesa lo ha hecho para mejorar la productividad. Es lo que se llama un win-win, todos ganan.

Pagar por la productividad y no por el tiempo

Los trabajadores de esta empresa de las antípodas no estaban demasiado satisfechos con la manera en la que podían compaginar su vida laboral con la personal o familiar. El dueño de la compañía de 250 empleados detectó en algunos trabajadores el estrés que esto provocaba en sus vidas y decidió poner cartas en el asunto.

Propuso a su plantilla una jornada de cuatro días cobrando lo mismo que si trabajaran cinco. Que se tomaran un fin de semana largo. E hicieron la prueba durante unos meses. Cuando recogieron los resultados de la evaluación que la medida había tenido se encontraron  con que los empleados sufrían menores niveles de estrés, estaban más satisfechos con su trabajo y tenían la sensación de que la compatibilidad entre la faceta personal y laboral se equilibraba. Consecuentemente esto desembocó en unos mayores niveles de productividad que han llevado a instalar esta semana corta laboral en todas las oficinas del país. Como señaló el CEO de la compañía, Andrew Barnes, estaban pagando por la productividad, no por el tiempo que pasaban en la empresa.

Aunque también hubo trabajadores para los que esta reducción era fuente de estrés. Tener que sacar la misma carga de trabajo en menos tiempo aumentaba la presión, sobre todo en altos cargos.

Otra de las conclusiones a las que llegaron fue que cuantas más horas se trabajan menos productivo se es.

Según datos de la OCDE los españoles trabajan 320 horas más al año que los alemanes, sin embargo, la productividad de los germanos se sitúa en los primeros puestos del ranking y la de España queda entre los últimos lugares. Un mal aprovechamiento del tiempo de trabajo que tiene nombre, presentismo, hacer como que haces algo mientras está el jefe y que es una de las razones por la que nuestra jornada laboral se alarga tanto en el día.

Trabajar una semana de cuatro días

Menor tiempo de trabajo, mayores niveles de calidad

A la misma conclusión llegaron algunos profesores de la prestigiosa Escuela de Negocios Saïd de la Universidad de Oxford. Promovido por una investigación que se ocupa de explorar las condiciones que generan felicidad en el trabajo ofrecieron a los empleados de British Telecom la posibilidad de trabajar cuatro días a la semana. Durante unos meses el tiempo su jornada se vio reducida aunque no así el salario. Cuando evaluaron el experimento se encontraron con un menor nivel de absentismo, mejor calidad de las llamadas, mayor implicación y un nivel de satisfacción creciente entre los aspectos personales y el profesional. De nuevo los niveles de productividad se incrementaron.

En nuestro país ya hay muchas empresas que facilitan trabajar uno o dos días a la semana, o cuando surge un imprevisto desde casa, para mejorar la conciliación con la vida personal. La flexibilización de los horarios de entrada y salida, el banco de tiempo, todas aquellas medidas ayudan a la conciliación  son muy aplaudidas por los trabajadores. Es uno de los aspectos más valorado por los empleados y que habitualmente forma parte de las medidas para la creación de un buen clima laboral. Ser felices nos hace más productivos.