Reconocemos que tiene mucho mérito si logras permanecer en tu puesto con dignidad mientras escuchas los planes de vacaciones de tus compañeros cuando a ti no te toca disfrutar de ellas… Si no eres capaz de tomártelo con tanta deportividad, quizá estos consejos te ayuden a cambiar el chip y sobrevivir con mejor humor este periodo laboral que te ha tocado vivir.

No vamos a animarte si te has quedado sin vacaciones por una decisión que no está dentro de lo que te pertenece por derecho pero que no están dispuestos a darte. Ten en cuenta que el Estatuto de los Trabajadores señala que tienes derecho al menos a 30 días naturales y que no pueden ser sustituidos por una compensación económica.

Si trabajas menos horas no te corresponden menos vacaciones, te corresponden igualmente 30 días si has trabajado todo un año. Hay otros casos que están fuera de la ley y donde el derecho a vacaciones no es el único que se pierde, como los falsos autónomos.

Sin embargo, hay otras situaciones que se encuentran dentro de lo legal. ¿Todavía no has cumplido un año en la empresa? Si entraste hace unos meses, te tocarán menos días de disfrute y en realidad no están obligados a dártelos hasta que no pasen los 12 meses. Lo que sucede es que la mayoría de empresas permite que disfrutes la parte proporcional con antelación en periodos vacacionales.

Puede que estés cubriendo una sustitución. En ese caso aprovecha el tiempo que pases en la empresa, puede que cuenten contigo para ese tipo de situaciones en otras ocasiones. Además, si quedan contentos con tu trabajo, te colocarás en primer lugar en la lista de candidatos en caso de que quede una vacante.

Y ahora vamos con los consejos para cambiar un poco el talante decaído por haberte quedado sin vacaciones.

No desesperes

Si estás todo el día dándole vueltas a la idea de que no tienes vacaciones entrarás en un bucle del que te va a resultar difícil salir. Si no se trata de una situación ilegal o tremendamente injusta, intenta asumirla y pon la atención en cómo es cada día y no en cómo podría haber sido.

Permanece activo

Cuando estás ocupado tienes menos tiempo para darle vueltas al coco con cuestiones que no está en tu mano resolver. Céntrate en tus cometidos, trata de mantener el ritmo que sueles tener en periodos de mayor actividad en la empresa o al menos sé constante. Te dará mayor sensación de control. Si caes en la pereza estás perdido.

Aprovecha para hacer tareas pendientes o de innovación

Por otro lado, puede que no tengas tantos cometidos a los que atender. En este caso, será un buen momento para poner al día tareas que han quedado pendientes durante el año. También es la situación propicia para hacer balance de resultados e incluso para platearse ideas innovadoras que mejoren tu productividad o la del grupo. Aprovecha para idearlas y ponerlas en práctica a modo de ensayo.

Siéntete bien si estás haciendo lo correcto

Como hemos señalado más arriba, siempre que se estén respetando tus derechos, la situación es asumible. Si no se ha incumplido con tu contrato, desoye lo que te diga tu entorno sobre “podrías haber dicho esto o lo otro” y mantente firme en que estás actuando de la manera correcta. Este año las circunstancias han sido que te toca trabajar cuando tus compañeros están de vacaciones; es muy posible que al año que viene cambien las tornas.