Ir a trabajar fuera de nuestras fronteras es una experiencia que siempre reportará algo positivo a tu trayectoria. Un buen momento para hacerlo es durante el verano. Por un lado, aprovechas el aumento de las ofertas de trabajo internacionales que se debe a la estacionalidad. Por otro, no rompes el ritmo de tus estudios. Antes de empezar la búsqueda, ten en cuenta estas recomendaciones.

Una medalla para tu trayectoria laboral

Trabajar en el extranjero es una experiencia que te hará crecer profesionalmente. Menciónalo en tu CV siempre que no haya transcurrido demasiado tiempo. Este tipo de aventuras denotan además que has adquirido una cierta madurez y autonomía. Tales características son necesarias para que te tomen en serio en el complejo mundo laboral y, aunque hay otras formas de desarrollarlas, esta puede proporcionarte otras ventajas añadidas. Irte un verano fuera cambiará tu forma de mirar el mundo y la visión que tu entorno tiene de ti. Además, conseguirás aumentar tu red de contactos profesionales.

Encontrar empleo en verano

Detalles prácticos que conviene tener en cuenta antes de elegir destino

Guíate por un motivo de peso

No importa cuál sea, la cuestión es que des un paso importante como este después de haber hecho una reflexión. Vas a pasar un tiempo allí y, si todo va bien, quizá vuelvas otros años. Aparte, esta reflexión te ayudará a elegir destino. Algunas de las razones más comunes que mueven a elegir un país u otro son que se quiera practicar un determinado idioma, que el país esté bien comunicado con el nuestro o que sea relativamente fácil encontrar un empleo. Pero quizá la razón más importante sean las ganas de conocer un determinado lugar.

Al estar trabajando puede que no encuentres tiempo suficiente para visitarlo, tampoco es el objetivo. Sin embargo, sí te vas a poder empapar de su cultura y que más adelante repitas vista para poder apreciar su idiosincrasia con más detalle. Lo importante es que has creado un primer vínculo con un país que te atrae.

Haz bien las cuentas

Puede que lo que te mueva a trabajar en el extranjero sea pasar una experiencia enriquecedora y no te importe demasiado no enriquecerte económicamente con la experiencia. Aún así, conviene que preveas los gastos que vas a tener y los ingresos que recibirás. Lo más probable es que necesites ahorrar para sustentarte hasta que cobres tu primer pago, que en ocasiones es único y se producirá justo antes de tu vuelta. Si no quieres que tu experiencia se convierta en un desastre, medita sobre este punto y lleva a cabo una planificación lo más real posible.

Si vas a poner en práctica un idioma…

Trata de mejorar la base que tienes antes de irte. Puedes realizar un curso intensivo o acudir a una aplicación de idiomas. Cuantos más conocimientos te lleves de aquí, más profundo será tu aprendizaje en el lugar de destino. Organízate para tener contacto continuado con nativos cuando llegues. A veces te juntas con mucha gente de distintas nacionalidades (o de la tuya) y la práctica del idioma se pierde. Otra cuestión que puedes plantearte es realizar un curso del idioma allí, quizá te resulte más provechoso.

Asegura tu salud

Infórmate de cómo funciona la salud pública o privada en el país que has elegido. Comprueba si puedes usar la Tarjeta Sanitaria Europea o si hay algún tipo de acuerdo entre países en materia de atención sanitaria. Si no lo hay, investiga sobre qué tipo de seguro privado puedes contratar y su cobertura. Pon especial atención a qué sucedería si necesitaras tomar un tratamiento o si te practicaran una intervención. Aunque te parezca escabroso, platéate la hipótesis de qué pasaría si tuvieses un accidente grave. Todos estos factores te ayudarán a resolver tu situación en caso de que te encuentres con cualquier complicación.

Recopila contactos y recomendaciones

Mantener el contacto con las personas a las que has conocido e incluso con las responsables de coordinar tu trabajo te va a permitir dejar la puerta abierta en caso de que quieras volver en otra ocasión. Aparte, consigues enriquecer tu red de contactos laborales, lo que ayuda a consolidar la estabilidad de tu trayectoria. Si tienes oportunidad, solicita una recomendación. Este documento también te puede venir bien si lo presentas en futuras candidaturas.