Hace poco más de un mes te presentamos los perfiles IT con más futuro en el trabajo codo con codo con los avances tecnológicos. Muchas profesiones desaparecerán y este tipo de ocupaciones son las que se desarrollarán exponencialmente. Ahora bien, hay actividades que continuarán, que siempre permanecerán. Y también hay habilidades con las que las máquinas no pueden competir. Las destrezas más analógicas no tienen la batalla perdida en el campo laboral.

Habilidades vistas solo en humanos

  • Creatividad e innovación. Sí, ya sabemos que hay tecnologías capaces de tener en cuenta multitud de variables y combinarlas de manera aleatoria o práctica, depende. El resultado se puede llegar a asemejar a una idea creativa o innovadora. Lo que les está vedado es autotrascender sus límites u objetivos para los que fueron diseñadas, y esa es una condición fundamental para que una idea sea veraderamente creativa o innovadora.
  • Aprendizaje y adaptación. Hay que reconocer que en este campo también se ha hecho avanzar mucho a las máquinas. Las hay capaces de integrar experiencias y optimizar sus respuestas en función de lo que “aprenden”. Esto se parece mucho al comportamiento humano. Pero ¿pueden decidir saltarse las reglas y relacionar conocimientos aparentemente inconexos? Lo tendrían difícil para adaptarse y competir con un buen millenial multitask.
  • Liderazgo. También hay tecnologías funcionales diseñadas para mejorar la organización y distribución de tareas, así como el cumplimiento de objetivos. Incluso pueden establecer prioridades. Sin embargo, hay incidencias imprevisibles para las que hay que dar una respuesta resolutiva y calcular los costes no solo económicos o productivos. Por otro lado, este tipo de tecnologías ¿son capaces de entusiasmar a un trabajador?

 

drones trabajar

Campos profesionales que requieren humanidad

Hay actividades que no se conciben sin la intervención constante de la mano humana. También son muy susceptibles de tecnologizarse; sin embargo, se caracterizan por algún factor que no puede reproducir una máquina. Por ejemplo, el cuidado, la empatía, la intervención social, la atención a determinadas necesidades o saber aventurarse en un terreno desconocido. Sin ser un listado exhaustivo, los siguientes campos se resisten a ser fagocitados por las máquinas:

  • Salud ante las enfermedades y atención social ante las condiciones inestables.
  • Intervención en la organización social: como periodistas, políticos, fuerzas de seguridad o actividades relacionadas con la justicia y el derecho.
  • Desarrollo de la cultura: como artistas, escritores, agentes culturales o difusión de este ámbito.
  • Investigación y conocimiento: como docentes e investigadores.
  • Imagen personal y cuidado estético: como diseñadores de todo tipo, interioristas, peluqueros…

Cada día es más evidente que la destrucción de empleo con el avance de la tecnología es imparable. Se habla de la desaparición de siete millones de puestos de trabajo entre 2015 y 2020. Sin embargo, hay nuevos yacimientos de empleo y, como hemos visto, profesiones y habilidades que siempre necesitarán la intervención de un ser humano.