Estudiar es una actividad mental compleja. Integrar y fijar nuevos conocimientos requiere de procesos mentales en los que se tienen que dar las condiciones adecuadas tanto dentro como fuera de ti para asimilar adecuadamente nuevas ideas. Unas veces se echará mano de la memoria y otras requerirá ser creativo o hacer uso de procesos lógicos. Saber motivarse, establecer una planificación para darle un tiempo a cada tarea y crear las condiciones para una buena concentración son los principales puntos en los que hay que detenerse para aprovechar el tiempo y conseguir el objetivo: mejorar las técnicas de estudio.

Motivación

Enfrentar una nueva tarea para el cerebro pasa por saber conectar con las emociones. Añadir entusiasmo a la tarea pondrá en marcha los motores. Para :

  • Visualízate ante el examen. Imagínate abordando cada tarea y superando etapas en la planificación. Tomando las riendas de tu plan y consiguiendo la nota que te propones (un diez siempre). Esto te ayudará además a reducir la ansiedad ante los exámenes.
  • Evita el aburrimiento. Investiga por tu cuenta, relaciona conceptos con las cosas que ya sabes. Implícate y ponte en modo juego siendo el protagonista de la aventura.
  • Autoexamen. Interrógate sobre por qué sucede un hecho, por qué es importante, cómo surgió y ofrece una explicación lo más detallada posible. Aprendemos poniendo como base conceptos que ya hemos adquirido, por eso es importante “hacer nuestro” lo que estudiamos y no solo tirar de memoria.
  • Introduce variedad. Alternar tareas diferentes. Hacer ejercicios como escribir un examen de otros años. Haz mapas mentales.
  • Estudiar en grupo las partes más complejas. Si algo se atraganta ponlo en común, seguro que no eres el único. Participa en foros o queda para estudiar alguna parte. Ponte hora de llegada y de salida y procura no perder el tiempo.
  • Pon en práctica el método SQ3R (Survey, Question, Read, Recite, Review). Se trata de un método de estimulación del recuerdo en el que se esquematiza el conocimiento aprendido y se realiza una autoevaluación diaria. Este método beneficia la memoria a largo plazo. Es una forma de que no se te olvide lo que estudiaste al principio.
  • Haz una fotografía mental del texto y asigna un color y una palabra (o palabras) clave. Te ayudará a recordar. Las imágenes acuden mejor a nuestra mente que los conceptos.
  • Pon el calendario donde puedas verlo y ve tachando tareas al final. Un “hecho” tachando la tarea puede ser muy gratificante. Es importante establecer una recompensa después del esfuerzo. Antes de ponerte a estudiar piensa en algo con lo que recompensarte el esfuerzo. Puede ser jugar una partida, ver un capítulo de una serie, salir a correr o a pasear.

Planificación

Elabora un plan y ponlo en un calendario. Ayuda a reducir la ansiedad y tienes una tarea que cumplir para la que el cerebro se prepara. Asigna un tiempo a cada tarea, diferencia entre mañana y tarde.  La planificación estará condicionada a si te has puesto a tiempo o vas pillado.

  • Con tiempo. Haz una cata de cada tema leyendo conclusiones o estudiando el índice. Esto te aportará una visión general y te ayudará a decidir a qué temas tendrás que dedicarle más horas. A estos hay que darles prioridad antes de que el cerebro se aburra. Recopila todo el material: notas de clase, textos importantes de autores clave. Lo más difícil al principio y por la mañana a ser posible.
  • Sin tiempo. Céntrate solo en los temas clave. Aquí tendrás que jugártela y apostar por unos temas y dejar otros atrás. Haz un ejercicio estableciendo la jerarquía de importancia de los temas. Puede llevarte un poco más de tiempo antes de ponerte pero irás a lo seguro. Evita el orden cronológico y ponte en el lugar del profesor. ¿En qué ha hecho especial hincapié?

El uso de aplicaciones puede ayudarte, pero ojo, tendrás que añadir a la planificación el tiempo que tardes en aprender su manejo y valorar si dispones de él. Si vas sobrado échale un vistazo a Ommwriter para evitar las interrupciones de las redes sociales. Google Calendar para la planificación, Mindmeister para realizar mapas mentales.

Concentración

El cuidado de la concentración requiere de tener en cuenta cómo funciona nuestro cerebro.  La concentración llega cuando se llevan unos minutos enfrascado en la tarea, por lo que los primeros momentos es muy importante no romperla. Habrá muchas tentaciones porque al cerebro le cuesta acostumbrarse a las novedades. Una vez estés concentrado mantenlo durante 30 minutos. La capacidad para retener desciende cuando se cumple ese tiempo. Descansa diez minutos sin iniciar otra actividad (¡prohibido chequear el móvil!). Pasea, bebe agua, mira por la ventana y vuelve. Y por si necesitas ayuda con la música, esta es nuestra selección.