Los test psicotécnicos tienen la finalidad de medir las capacidades intelectuales del candidato en un proceso de selección. Esta prueba la utilizan tanto grandes empresas privadas que seleccionan a muchos candidatos, como Mercadona, como en oposiciones muy masificadas, las de policía nacional o guardia civil, por ejemplo. Te ofrecemos consejos hacer test psicotécnicos y sacar buena nota.

Qué son los test psicotécnicos

La mayoría de los test psicotécnicos son de carácter general y se centran en evaluar aspectos como la memoria, la atención, la capacidad comunicativa, de cálculo, de gestión o de inteligencia en general. No se requiere estudiar para prepararse, sino más bien conocer en qué consisten y practicar.

Para que te hagas una idea, contienen preguntas tales como “Señala la palabra que está incorrectamente escrita: a) Palmera; b) Contractil; c) Hipoteca; d) Laurear” o “¿Qué letra continúa la serie? (no cuenta la W) G O M H P N I Q…: a) T; b) Ñ; c) S; d) L” (ejemplos extraídos de Hacertest.com).

Entrenarse con test psicotécnicos on-line

Una de las mayores inseguridades que preocupan a los candidatos es no saber cómo prepararse para una prueba así. Practicar con modelos que se encuentran en Internet o con libros de ejercicios que se publican en el mercado ayuda a familiarizarte con esta prueba. Después de elaborar unos cuantos, te acostumbrarás al tipo de pregunta y te resultará más sencillo cazar las “trampas”.

Por lo general, constan de apartados dedicados a evaluar aspectos como:

  • el cálculo y razonamiento numérico;
  • el razonamiento abstracto;
  • las capacidades verbales, como ortografía y sinónimos/antónimos,
  • o las capacidades administrativas, como detectar errores o la matriz de una figura.

Por este motivo, buscar test relacionados con estas áreas intelectuales también constituirá un buen entrenamiento.

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Qué más puedes hacer para prepararte un test psicotécnico

Hay una serie de prácticas que puedes llevar a cabo para mejorar tus resultados en los test psicotécnicos, tales como las siguientes:

  • Tomártelo con calma. Descansar en condiciones el día previo y prepararlo todo para sortear los imprevistos son medidas que evitarán tensar el momento. Si no eres capaz de controlar los nervios en tu interior, es conveniente que restes todos los factores externos que puedan incrementarlos.
  • Pon especial atención en las instrucciones. A la hora de leer las instrucciones para rellenar la prueba, no te impacientes. A veces se cometen errores de ejecución y es una pena restar puntuación por este motivo. Puede que la corrección sea sobre una lectura óptica que dará como erróneas las contestaciones que no guarden la forma que te indican en el cuestionario. No quites importancia a este apartado y dedícale unos minutos de concentración.
  • Relee las preguntas. Es muy probable que, aunque vayas deprisa, no seas capaz de contestar al cuestionario completo. No te preocupes porque a veces se diseñan con esa intención. Sin demorarte demasiado, detente a releer las opciones y el enunciado de cada pregunta, sobre todo si hay dos muy similares. Y contesta solo si tienes seguridad en la respuesta.
  • No te entretengas en las dudas. No te recrees con una contestación que no tengas clara. Pasa a la siguiente pregunta y deja las cuestiones dudosas para cuando acabes las que no te generen conflicto. De esta manera, tendrás más oportunidad de contestar a preguntas que con certeza te sabes y aprovecharás el tiempo con mayor eficacia.
  • No contestes si resta puntuación. Si los errores restan nota, no respondas a una cuestión que no sabes. Tampoco a las que tengas demasiadas dudas. Pasa a la siguiente pregunta y, como en el caso anterior, deja la dudosa para el final. Si continúas dudando, no la contestes. Aunque te parezca que no quitan mucha puntuación, por poco que sea, estadísticamente es más probable que termines obteniendo menor puntuación que si la dejas en blanco. Es decir, es más posible que la contestes mal, por lo que no merece la pena arriesgarse “por si suena la flauta”.