Podemos hacer una aproximación al perfil de un emprendedor como alguien hecho a sí mismo que no transita por los cauces habituales de formación y trabajo por cuenta ajena, sino que ese carácter innovador le lleva a establecer sus propias reglas en un proyecto personal. Pues bien, parece que este espíritu emprendedor no cala demasiado entre los universitarios españoles. A esta conclusión llega el estudio desarrollado por el Instituto Suizo de Investigación de la Pyme y el Emprendimiento.

Este organismo helvético, que aspira a conocer y estimular el gen del emprendimiento a nivel mundial, ha diseñado un cuestionario que toma la temperatura de las aspiraciones emprendedoras en las universidades. Es el Global University Entrepreneurial Spirit Students’ Survey (GUESSS). Esta encuesta ha sido administrada a alumnos de 21 universidades españolas, que participan por primera vez, entre las que se encuentran la de Granada, Castilla-La Mancha o Cádiz. A nivel mundial, participan casi dos millones de estudiantes de 754 universidades de 34 países.

Solo uno de cada cinco montaría una empresa nada más acabar

Solo un 5% de los universitarios ha expresado su deseo de montar su propia empresa según este análisis. Los coordinadores del estudio en España suavizan el dato indicando que este pequeño porcentaje se repite en cualquier ámbito y es extrapolable al resto de la población. Solo cinco de cada diez personas quiere montar su propia empresa.

Pero la cosa cambia cinco años después de haber finalizados los estudios. Las posibilidades de verse dueño de un negocio propio se amplían. Aproximadamente un 20% de los preguntados lo contempla como posibilidad. Cumplido el quinquenio, también se tiene más en cuenta la opción de ser funcionarios. Nada más acabar la carrera, solo uno de cada diez se plantea una oposición para formar parte del empleo público. A los cinco años ese porcentaje se incrementa hasta el 20%.

Motivaciones por necesidad y por oportunidad

  • En las ingenierías y las carreras de ciencias en general es donde se encuentran estudiantes con una actitud más emprendedora. Los coordinadores creen que esta iniciativa está relacionada con el proyecto de fin de grado que supone, en muchas ocasiones, la oportunidad de poner mimbres a un proyecto empresarial.
  • Las menores salidas laborales en carreras de ciencias sociales y humanidades hacen que a los cinco años se valore más el emprendimiento como camino profesional.

Cuantitativamente mayor pero cualitativamente menos innovador

En general, las estimaciones sobre la iniciativa propia entre los universitarios han aumentado debido a la crisis. Pero el tipo de emprendimiento es “poco innovador y más imitador, generado más por necesidad que por ruptura”, afirma el catedrático de la Universidad de Castilla-la Mancha Juan José Jiménez, que coordina el estudio en esta universidad.

Según revela este informe, los universitarios prefieren en su mayoría, un porcentaje que ronda el 75% dependiendo de las universidades, trabajar por cuenta ajena nada más acabar la carrera.

Si eres de ese cinco por ciento que quiere emprender quizás debas saber alguna cosa antes de empezar.