Reino Unido vuelve a dar la nota con su política de inmigración y las consecuencias del brexit. Ahora se sugiere sancionar a las empresas que contraten trabajadores cualificados extranjeros. Esto afecta muy especialmente a los candidatos comunitarios, a los que cada vez se les está poniendo más difícil la permanencia en el país.

De momento es solo una propuesta que ha dado a conocer el ministro de inmigración británico, Robert Goodwill. Pero lo que está detrás es la firme intención de reducir considerablemente el número de inmigrantes que reciben los ingleses. En concreto, esta medida iría dirigida a que entre los nativos se tengan más oportunidades de conseguir un empleo cualificado que entre los que vienen de fuera del país.

Ahora bien, ¿tienen trabajadores suficientemente cualificados para afrontar los retos del país? Hay quien asegura que la labor de investigación que se lleva a cabo, por ejemplo, en laboratorios se quedaría muy mermada, pues las plantillas de investigadores están constituidas por trabajadores de todas las nacionalidades. También puede verse afectado el ámbito de las tecnologías, donde el trabajo se desarrolla en equipos multidisciplinares compuestos por empleados de distintos países.

thinkstockphotos-609040682

Cómo afecta el brexit a la inmigración española

Entorno a 112.000 españoles residen actualmente en Reino Unido. Este país siempre ha sido un buen destino para trabajadores comunitarios, a los que se les permitía la libre circulación. Sin embargo, una de las principales razones por las que en el referéndum salió sí al brexit fue la de que esto supondría un control de las fronteras. La primera ministra Theresa May ha expresado recientemente que este es uno de los doce objetivos del Gobierno para salir de la UE y que no se puede “controlar la inmigración en general cuando hay libertad de circulación de personas en el Reino Unido desde Europa”.

Este cierre afecta también a las iniciativas de emprendimiento, que antes del brexit tenían mucho más fácil iniciar su negocio en suelo británico. Además, podría perjudicar a los miles de trabajadores españoles que se trasladan a trabajar a Gibraltar a diario.

A día de hoy, residentes españoles en el Reino Unido señalan que están teniendo mayores problemas a la hora de que les concedan permiso de residencia, que ahora deben cumplir con trámites burocráticos que no se les exigía en el momento de su llegada.

La inmigración española al país vecino no se basa solo en conseguir un nivel de inglés. También se encuentra entre los objetivos el establecerse allí para disfrutar de mejores condiciones laborales, algo que ha quedado muy mermado en la sociedad española. Sin embargo, el futuro de estas aspiraciones parece empañarse. Muchos de los que se fueron con este planteamiento se cuestionan emigrar ahora a otros países donde sean mejor acogidos.