El diseño gráfico requiere que sus profesionales adquieran conocimientos nuevos cada año. Descontado las escasas innovaciones en temas como composición, colores y formas-que siguen teniendo en la perspectiva áurea usada por Da Vinci su mayor aliada-; los programas de este campo están en constante evolución, con versiones nuevas cada año que traen prestaciones más completas y diferentes formas de alterar la imagen.

Dentro de las compañías dedicadas a la producción de estos programas destaca Adobe, poseedora, ya sea mediante el desarrollo o la compra de los programas, de una de las suites más completas para diseño gráfico. Es precisamente uno de sus estánderes web, el Adobe Flash, el complemento más usado en páginas web para mostrar vídeo y contenido multimedia. Y podría estar en peligro. Su desaparición, que hace solo dos años se veía imposible, resulta ahora una posibilidad plausible.

Ha sido a irrupción del Html 5, una nueva versión del más universal de los lenguajes de programación web, la que ha venido a supuestamente acabar con el Flash. Integrado ya en la mayoría de las tablets, el navegador de Google y muchos otros nuevos programas y aparatos, la puntilla parece habérsela dado el anuncio del hasta ahora su gran valedor, la web YouTube, está probando la reproducción en Html 5 en lugar de Flash con vistas a sustituir el segundo por el primero como ya hace en su versión móvil.

Con este contexto, ¿merece la pena para los diseñadores gráficos seguir aprendiendo esta forma de disponer las imágenes en la web? Para el diseñador de la empresa viguesa errepetrés Antón Veríssimo la respuesta es “sí”. “Realmente aún hay muchas webs, sobretodo promociones puntuales”, explica este profesional con años de experiencia, “que lo utilizan para crear un contenido online con el que se pueda interactuar”.

Miquel Bada, director de Marketing de Adobe para Italia, el Benelux y la península Ibérica, argumenta que “Flash tiene una penetración del 99% de los ordenadores conectados a Internet y no existe ninguna tecnología de reproducción de vídeo con una penetración comparable, incluyendo Html5”. “Sin embargo”, concede Bada, “Html5 es ahora universalmente compatible con los principales dispositivos móviles, en algunos casos de forma exclusiva lo que lo convierte en la mejor solución para crear y desplegar contenido en el navegador a través de plataformas móviles”. A punto seguido aclara que no ven a Flash “en contraposición a Html5 ya que permite crear experiencias que van mucho más allá de lo que puede ofrecer Html5”.

Veríssimo cursó hace pocos meses un curso de Iniciación a la Animación con Flash CS5. En este programa le impartieron un serie de “herramientas, acciones y algo de programación” que es exigida para obtener la Certificacion Adobe ‘Adobe Certified Expert’. Pese lo heterogéneo del grupo de clase (“desde gente que utiliza el ordenador para reenviar a sus amigos y familiares e-mails en cadena hasta los que lo utilizamos para trabajar”), Veríssimo se llevó en general “buenas impresiones del curso”.

“Estamos entusiasmados con las próximas generaciones de Html5 y Flash”, asegura Bada, “juntos ofrecen a los desarrolladores y diseñadores  de contenido grandes opciones para la creación de webs y aplicaciones atractivas en ordenadores personales y dispositivos”. “Por otro lado”, apunta Veríssimo en una última pista para los futuros diseñadores, “no creo que sea en donde haya que centrarse hoy en día en la formación”. “Hoy tienes mucha más salidas y trabajos”, tomen nota, “para motion graphics”, creados(adivinen con qué), “en Adobe After Effects”.