Como ya os hemos contado en alguna ocasión los nethunters siguen la pista de candidatos a través de sus perfiles en las redes sociales. Y no solo ellos. Antes de una entrevista (o después) con seguridad el reclutador googleará tu nombre o hará una búsqueda de tu perfil en Facebook, Twitter o Instagram y por supuesto LinkedIn. ¿Están tus perfiles a punto para ser el candidato perfecto?

Desde el momento que entregues tu CV o que de alguna forma lances tu candidatura tienes que estar seguro de que tus perfiles no hablarán de lo que no quieres que un reclutador sepa. Pásales un trapito y elimina lo que no te convenga.

  • Créate una cuenta profesional donde solo compartas contenido y comentes de forma profesional. El perfil @queenofthenight_86 déjalo para otras ocasiones.
  • Define bien tu política de seguridad. Configura la privacidad para que tengas que aceptar, antes de que se publique una foto cuando alguien te etiquete en Facebook. Has podido ser muy cuidadoso en tu muro, pero si estás buscando empleo a lo mejor no es un buen momento para que aparezca esa foto donde #loestásdandotodo con su comentario añadiendo leña al fuego.
  • Comprueba si tu CV dice lo mismo que tu LinkedIn. Verifica que la información que expones no sea contradictoria para que tu honestidad quede en entredicho. Sincroniza tus redes sociales con tu CV.
  • Haz una buena descripción de tu bio. Estos minicurrículums son una declaración de intenciones. Procura que te defina de una forma positiva, donde destaquen las palabras relacionadas con la motivación, las que evoquen inspiración y sugieran compromiso.
  • Organiza a la gente a la que sigues. Confecciona listas por temas. Una buena gestión de Twitter hablará de tu profesionalidad y de lo interesado que estás en el sector. Cabe la posibilidad de que tus listas sean compartidas, y eso redundará en prestigio.
  • Ojo con las faltas de ortografía. Tienes que tener un CV de máquina para que una falta de ortografía no arruine tu reputación. Si tienes dudas, echa mano de la Fundéu, la RAE o WordReference. Otra cosa, en Twitter no está permitido hablar acortando las palabras.
  • No critiques tu trabajo actual, a tus jefes, tu empresa… Déjalo para otros espacios. Nadie querrá contratar a alguien que difunde a los cuatro vientos las miserias de la compañía. Además, ten en cuenta que pronunciarse de forma vehemente sobre temas sensibles es poco recomendable. Si no puedes evitar posicionarte en un tema espinoso, mejor no lo hagas en este contexto.
  • Sigue a las empresas en las que has hecho la candidatura. Comparte lo que publiquen y atrévete a dar tu opinión en sus contenidos o a opinar en sus foros o debates. Por supuesto, siempre desde la prudencia. La proactividad es un valor muy apreciado en un candidato.

Según el último Informe sobre empleo y redes de Infoempleo-Adecco, el 83% de los usuarios reconoce haber buscado empleo a través de las redes sociales. Por otra parte, un 69% de los profesionales de RRHH creen que los candidatos más activos en redes sociales tienen más oportunidades laborales.

Un último consejo: reflexiona sobre lo que pensaría tu madre antes de darle a enviar.