Según el último informe de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS), en el año 2014 se realizaron 327.585 visitas a empresas, gracias a las que se recogieron un total de 98.801 infracciones. Aunque una inspección laboral no requiere denuncia previa, te contamos cómo funciona y cómo puedes solicitarla.

Qué es una inspección de trabajo

El objetivo básico de una inspección de trabajo es comprobar que se cumplen las obligaciones laborales y de Seguridad Social de empresas y trabajadores (política de prevención de riesgos laborales, obligatoriedad de pago de cuotas a la Seguridad Social, contratación de los trabajadores, planes de formación…). Para ello, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social desarrolla tanto actuaciones preventivas como correctoras o sancionadoras.

Cuándo se puede hacer

Cualquier empresa puede recibir en cualquier momento una visita de un inspector de trabajo, sin necesidad de que haya un preaviso o una denuncia.

Quién puede solicitarla

Toda persona que tenga conocimiento de hechos que pudieran constituir infracción en materias competencia de la ITSS (laboral, seguridad y salud laboral, Seguridad Social, empleo, etc.). La solicitud debe realizarse a través de una denuncia por escrito en las Inspecciones Provinciales de Trabajo y Seguridad Social ,según el modelo de denuncia que ofrece el portal del Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Existen tres formas de presentar la denuncia:

Además, el Ministerio de Empleo y Seguridad Social cuenta con un “Buzón de Lucha contra el Fraude Laboral”, donde cualquier ciudadano puede comunicar a la ITSS cualquier irregularidad laboral que conozcan. En este caso, no tendremos que aportar ningún dato personal.

Qué hay que hacer ante una inspección de trabajo

El inspector puede reclamar a la empresa la presentación de documentación (recibo de salarios, parte de alta y baja de trabajadores, justificantes de pago a la Seguridad Social, contratos de trabajo…) y pedir al empresario o responsable que le acompañe en su visita a la empresa, que identifique a las personas presentes en el centro de trabajo, solicitar su requerimiento en las oficinas públicas, hacer mediciones, examinar el local, etc.

Negarse a alguno de estos requerimientos, así como a la propia inspección, es motivo de sanción.

Hasta ahora, uno de los documentos que la empresa debía presentar obligatoriamente ante una inspección de trabajo era el libro de visitas. La entrada en vigor el pasado 12 de septiembre de una nueva Orden Ministerial ha eliminado definitivamente este documento, tanto en formato papel como electrónico, de manera que ahora es la Inspección de Trabajo y Seguridad Social quien debe documentar y dejar constancia de las actuaciones inspectoras realizadas. Según los cálculos del Ministerio de Empleo, el ahorro que esta medida de reducción de cargas administrativas supondrá para las empresas se estima en 700 millones de euros.

Qué hacer si no estás de acuerdo con los resultados de la inspección

Si, tras la visita del inspector, este considera que la empresa ha cometido una infracción, puede levantar un acta de infracción. En el plazo de 10 días desde la fecha que consta en el acta se recibirá la notificación por correo certificado. Una vez recibida la notificación, la empresa dispone de 15 días hábiles para presentar alegaciones.