Las experiencias profesionales son como historias de amor. Tienen un ciclo : al principio te comprometes al 300% para arrancar la relación, vives la luna de miel, luego se vuelve rutinario y llega un día que te desenamoras… En este momento, toca plantearse si esta historia todavía tiene un futuro para ti y estás decidido a luchar por ella o si la quieres abandonar.

En relaciones de trabajo como de parejas, cuando sentimos que la relación nos duele, nos solemos auto-engañar. Porque nos da miedo dejarlo o tener que cambiar. El ser humano es muy fuerte en auto-engañarse. Ahogamos nuestras sensaciones e intuiciones con un mensaje super potente : “No te puedes quejar” “Es utópico pensar que un trabajo puede apasionarte” “Sigue un poco más, ya verás cómo se va a mejorar la situación”. Ni siquiera nos damos cuenta de que nos auto-engañamos!

Consejos para saber si debes dejar tu trabajo

Te ayudamos con algunos tips muy concretos a tomar conciencia de tu propia realidad, y saber si necesitas cambiar tu vida profesional o no.

A lo largo del día, regálate 1 minuto para escuchar a tu cuerpo y preguntarte: 

 

¿Cómo me siento ?, ¿dónde siento tensiones en el cuerpo?, ¿cómo siento estas tensiones?, ¿desde cuándo las siento?, ¿ a qué momento del día me suelen llegar?
Si sueles sufrir de migrañas repetitivas, de dolores de estómago, de espalda, de insomnio… son mensajes que te transmiten tu cuerpo. El cuerpo somatiza todos los sufrimientos que reprimimos.

Pregúntate : ¿qué me quiere señalar mi cuerpo?

Obsérvate cómo vas al trabajo:

 

¿ Te cuesta mucho despertarte?, ¿vas tarde?, ¿con qué sensaciones vas al trabajo?, ¿qué pensamientos? Te recomendamos apuntarte en un cuaderno estas sensaciones día tras día, para ver como evolucionas.

Obsérvate en el trabajo:

 

¿ No consigues a pasar 30 minutos enfocado en una sola tarea? ¿ Te sorprendes a dejar una tarea en medio para ir a la tienda online de tu marca de ropa favorita, mirar el tiempo que hará este fin de semana, chequear el Facebook a ver qué pasa…? ¿ Te despistas muy fácilmente? ¿ Escribes por email a un Juan Pablo equivocado por tercera vez… te olvidaste de una reunión importante … pierdes documentos…? ¿ Estás a disgusto con tus compañeros, agresivo, a la defensiva?

 

decisión sobre cambiar de empleo

 

 

Obsérvate cómo vuelves del trabajo:

 

¿Al regresar a casa, necesitas tomarte una caña, mirar la tele y no contar nada de tu día a tu pareja?
¿ Te dicen los demás que estás en un bucle negativo, repitiendo cuanto odias a tu jefa o cuanto te aburres o cuanto te explotan …?
¿ Reencuentras tu energía y tu motivación al salir del trabajo, cuando vas al gimnasio, o juegas con tus hijos, o quedas con tus amigos?

Presta atención a cómo hablas de tu trabajo:

 

En una fiesta, cuando te preguntan a lo que te dedicas, ¿prefieres pasar del tema?, ¿ no te gusta nada hablar de tu trabajo?
Cuando hablas de tu trabajo, ¿no se te ilumina la cara?, ¿no te brillan los ojos?, ¿no te sale una sonrisa?

¿Qué hacer en estos casos?

Si te has reconocido en alguna de estas situaciones, son señales que indican que tienes que cambiar algo en tu vida profesional. No significa necesariamente que tengas que dejar tu trabajo. A lo mejor nada más necesitas cambiar tu enfoque. Volver a ilusionarte de todo lo que tienes, cambiar tu actitud frente al conflicto, atreverte a salir de tu zona de confort.

A lo mejor necesitas hablar con tu jefe para ganar en flexibilidad de horarios o organizar mejor la carga de trabajo. A lo mejor necesitas aprender a gestionar una relación tóxica al trabajo. O a lo mejor necesitas cambiar del todo. Dejar tu trabajo un tiempo para volver a cargarte de energía. Y encontrar o crear un trabajo que te aporte sentido y realización.
Lo importante es que seas auténtico contigo mismo. Que vivas una vida en sintonía con tus valores, tus necesidades, tus aspiraciones.