Desde el pasado 13 de mayo es obligatorio que las empresas realicen el registro de jornada de la plantilla. No es que no fuera obligatorio antes, el Estatuto de los Trabajadores ya exigía a las empresas que se registraran las horas que realizan sus trabajadores. Sin embargo, la Inspección de Trabajo no se cansaba de decir que en este punto la información era fraudulenta porque no se aportaban datos diarios.

Esta es la clave, que la información que se dé a la Inspección sea diaria para no enmascarar las horas extra en el cómputo de horas anuales. Con la anterior normativa, no había manera de llevar un control y sancionar llegado el caso. En marzo el Gobierno aprobó el Real Decreto-ley 8/2019, de 8 de marzo, por el que se obliga a llevar este registro diario.

Registro de jornada: justo para todo el mundo

Las voces más críticas con esta medida la han tachado de recaudatoria. Es cierto que las arcas públicas se van a ver beneficiadas, pero no a costa de las empresas, sino de que se cumplan los acuerdos laborales, esos que empresas y trabajadores firman cuando inician relaciones. Una empresa no debería basar su crecimiento en la merma de derechos de su plantilla. No es una opción, quien abre un negocio sabe que debe cumplir esta premisa. Si no lo hace, está actuando fraudulentamente. Así pues, la medida no está imponiendo a las empresas nada nuevo.

Hay que decir que no todas realizan trampas con las horas extra. Esto es, se puede llevar una compañía y cumplir con las obligaciones tributarias y con los derechos del personal. Las que sí lo cumplen están en clara desventaja frente a las que no.

Recientemente, la OCDE ha advertido que España tiene un riesgo mucho mayor que la media de países de sufrir las consecuencias de la automatización. Y recomienda que se intente reducir el empleo precario. Las horas extra en muchos casos lo que esconden son jornadas a tiempo completo con contratos a tiempo parcial. Sobre este punto también se quiere llevar un control, no se trata solo de hacer cumplir con la recaudación tributaria que está estipulada.

registro de jornada

Cómo cambia la vida de la plantilla

La medida no impone una manera de llevar a cabo el registro. En principio, el personal acordará con la empresa el sistema que ha de emplearse, aunque si no hay acuerdo, la empresa tiene la última palabra. Cualquier método es válido siempre que indique cuándo se inicia y cuándo se termina la jornada. Desde las polémicas pulseras de control hasta la firma diaria en un registro sobre papel. Hay multitud de posibilidades. Si teletrabajas, la empresa debe encontrar el modo de que registres también tu jornada.

Algunas personas relacionan el tener que fichar con que se lleve un control demasiado estricto sobre su jornada. Para ellas es un perjuicio. Sin embargo, si estás en la situación de reclamar el pago o compensación de las horas extra, vas a considerar el registro diario una herramienta de apoyo extraordinaria para demostrar tu causa.

Por último, ten en cuenta que las horas extra no siempre se pagan. También está admitido que se compensen de algún modo, generalmente con tiempo de descanso. Lo que está estipulado es que se cotice por todo el tiempo por el que se trabaja. Que se declaren todas las horas te repercutirá favorablemente en el momento de disfrutar de ventajas sociales como el paro o la jubilación.