¿Cómo despedirse del lugar donde has pasado los últimos años a diario? Dependiendo del motivo que te lleve a dejar la empresa, si es un despido o una decisión por tu parte, tu estado de ánimo será muy diferente. Por lo tanto, la forma de despedirse también tendrá un tono acorde con esta circunstancia.

Será más emotiva cuanto mejor lo hayas pasado en este tiempo y más fría si esta experiencia ha sido, en términos generales, negativa. En cualquier caso y con el pensamiento puesto en que no vas a seguir tratando con esas personas, al menos a nivel laboral, es recomendable redactar un email de despedida para hacer un cierre elegante de tu paso por la empresa. Muy importante, no te alargues demasiado y procura que el contenido sea positivo.

Despídete de tus compañeros

La relación horizontal que se establece entre compañeros ayuda a que el tono de despedida pueda ser más informal. Algunos de los elementos que pueden incluirse es el agradecimiento por  haber contribuido a crear un ambiente cálido, de apoyo y compañerismo. No está de más hacer referencia a que ha habido momentos de estrés en los que, quizás, hayas podido molestar a alguien y pedir disculpas por ello. Tampoco hay que incidir demasiado en este particular pero siempre es bien recibido el reconocer errores.

Se puede hacer mención a algún momento divertido en el que se haya disfrutado en general como pueden ser las fiestas de navidad, alguna jornada con actividades extra laborales o momentos de afterwork .

Conviene explicar por encima los motivos por los que te marchas sin necesidad de dar muchos detalles y, por último, dejar los datos de contacto y el deseo de veros en otros lugares.

Dile adiós a tu jefe

En todas las relaciones se pueden extraer cosas positivas. Es decir, en un mail de despedida, independientemente de que hayas tenido una relación más o menos complicada con tu jefe, no es momento de hablar con rencor. Si esto es lo que te pide el cuerpo, piensa que no vas a volver a trabajar con él o ella, motivo suficiente para pasar por alto tiranteces y reproches y ser impecable.

Teniendo esto en cuenta siempre podrás señalar algún aprendizaje y alguna característica de su forma de liderar que te ayudó a avanzar. Por ejemplo : “Te agradezco la confianza que has depositado en mí y el apoyo que he recibido por tu parte para crecer profesionalmente”  El reconocimiento a su trabajo y cualidades ayudará a limar asperezas y darle un buen final.

Cierra con proveedores y clientes

El mail que redactes dirigido a los proveedores con los que has tenido trato o a tu cartera de clientes tiene que ser muy profesional y correcto. Puedes dar las razones de tu marcha de una forma muy genérica tipo “emprendo una nueva aventura”o “ mi carrera profesional me lleva por otros derroteros”, sin entrar en más. Agradece las facilidades para trabajar que has tenido con ellos. Lo comprensivos que han sido cuando ha habido dificultades (aunque no sea del todo cierto) y deja tus datos de contacto en caso de que te interese mantener ese vínculo.

En ningún caso dejes mal a la empresa de la que te vas por más que consideres que tu salida es injusta. Como decíamos, el rencor tienen mala prensa y, en general, no cuentas con la confianza suficiente con proveedores y clientes que te de la credibilidad necesaria para ponerse de tu parte sobre los motivos de tu marcha. Solo conseguirás que tu imagen quede dañada y no ganarás nada a cambio de ese tipo de confesiones.

La vida profesional es larga y, en definitiva, nos movemos en esferas en las que hay mucha probabilidad de volver a coincidir con unos y otras. Dejar un buen recuerdo facilita que, si se produce un siguiente encuentro, la actitud de partida sea positiva.