Septiembre suele ser un mes en el que se replantean muchas cuestiones laborales. Después de un periodo de vacaciones, la mente parece más lúcida y muchas veces la sensación, si no peligra tu puesto, es de que tu lugar se va afianzando en la empresa. ¿Por qué no pedir un merecido aumento de sueldo?

¿Merezco un aumento?

Lo más posible es que tú piensas que lo mereces, por eso estás leyendo esto. Así pues, es importante que busques los motivos y los comuniques de manera eficaz. Repasa tu trayectoria, anota los objetivos conseguidos y los éxitos que has alcanzado. A la hora de hablar de ellos, no los minimices, pero tampoco te pases exaltándolos. Trata de adoptar un tono neutral y objetivo, incidiendo en el empeño que has puesto para lograrlos.

No utilices artimañas poco éticas, como mencionar el salario o las condiciones de otros compañeros. En principio, esa información es confidencial y la persona que está al mando puede desconfiar de cómo has accedido a ella y de tu discreción a la hora de tratar este tema con el resto de la plantilla. Si tienes que comparar tu situación, hazlo con respecto a cifras de tu sector, busca datos objetivos y contrastables que no te comprometan personalmente.

Quizá una aumento económico no es exactamente lo que estás buscando. Platéate si no mejoraría tu situación negociando otros elementos de tu paquete salarial. Por ejemplo, los relacionados con la retribución flexible, como formación, tikets restaurante, guardería, seguros médicos, descuentos en gimnasio o coche de empresa. Otros aspectos que pueden mejorar tus condiciones son un horario flexible o la posibilidad de teletrabajar.

Cuándo solicitar un aumento de sueldo

¿Está dispuesta la empresa a darme ese aumento de sueldo?

No estará dispuesta a dártelo a cualquier precio. Se trata de una negociación en la que ellos deben ganar algo. Si tienes un talento muy demandado, tu fidelidad puede ser una buena moneda de cambio. Para plantearlo, tienes que conocer bien los perfiles que se desarrollan en tu sector y las necesidades de este. Quizá descubras que estás en el mejor momento para solicitar una mejora porque la demanda de profesionales con tu perfil está siendo muy alta y encuentran dificultades de reclutamiento.

Por supuesto, la situación por la que atraviesa tu empresa con respecto a su recorrido desde que comenzó también es determinante. Trata de saber algo más sobre sus balances. No abandones la idea si los resultados son este año precisamente negativos. Tal como se ha señalado en el punto anterior, siempre te queda solicitar otro tipo de mejoras que no pasen necesariamente por aumentar tu retribución económica.

Por último, intenta encontrar el momento adecuado para abordar el tema. Según Jaime Asnai, lo más adecuado es organizar una reunión formal en la que se sepa de antemano que se va a tratar este asunto. También será una buena ocasión hacerlo a partir de una evaluación del desempeño en la que tu actividad se haya calificado de manera positiva.