El pasado 26 de diciembre el Boletín Oficial del Estado recogía en la página 209 una disposición adicional, la sexagésima quinta, al Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social sobre cobertura sanitaria según la cual desde el 1 de enero de 2014 los parados de larga duración que ya han agotado la prestación por desempleo y que residan en el extranjero durante más de 90 días naturales al año perderán la tarjeta sanitaria española.

En change.org ya se han recogido casi 300.000 firmas contra la medida. Y los grupos parlamentarios han pedido explicaciones al gobierno acerca del alcance de la medida. Y es que la redacción de dicha disposición es realmente confusa y puede dar lugar a dudas y malentendidos.

Por eso conviene saber que, tal y como dice la norma, perderán la cobertura sanitaria los parados de larga duración que hayan agotado la prestación o el subsidio por desempleo y residan fuera de España más de 90 días en un año, por ejemplo porque estén buscando precisamente trabajo. También afectaría a las personas en esas circunstancias que estén trabajando de forma ilegal sin contrato de trabajo o cobrando su sueldo “en negro”. Y por último también afectaría a las personas que vinieron a España, se ganaron su derecho a la prestación sanitaria aquí, y después volvieron a sus respectivos países de origen. Con la nueva medida se pone fecha de caducidad a ese derecho adquirido previamente.

Es importante también destacar ante las dudas surgidas y la alarma social desatada que esta norma no se aplicaría si los parados de larga duración siguen manteniendo su residencia en España. Independientemente de que se esté cotizando o no, o de si se está recibiendo alguna prestación o subsidio de cualquier tipo.

Por otro lado, desde la Seguridad Social se ha matizado que pasar más de 90 días fuera de España implica también que se pasa a ser residente del otro país y que por tanto los ciudadanos en esta situación deben solicitar la cobertura sanitaria en su nuevo país de residencia.

Igualmente aquellas personas que consigan un trabajo en cualquier país de la Unión Europea, se advierte, tienen que exigir al ser contratados que se les ofrezca cobertura sanitaria en los respectivos países donde vayan a trabajar ya que es una ilegalidad en esos casos seguir disfrutando de la Seguridad Social en España.

La medida no afecta a los estudiantes que estén cursando estudios reglados, y por supuesto estudiantes que disfruten una beca Erasmus.

Tampoco afecta a los turistas que pueden solicitar la tarjeta sanitaria europea para ser atendidos en cualquier país de la UE

Ni tampoco afecta lógicamente a los trabajadores que desarrollen parte de su trabajo en el extranjero pero que esté contratados en España y cotizando a la Seguridad Social aquí.

Por último, aquellos españoles que hayan perdido la tarjeta sanitaria por residir en el extranjero durante un largo período de tiempo y que deseen volver a Españar pueden recuperarla de forma casi automática a su regreso puesto que únicamente tendrían que certificar la residencia. Sin embargo, lo cierto es que para poder certificarla habrá que acreditar previamente estar trabajando como asalariado o autónomo, ser pensionista, cobrar una prestación o subsidio o haber agotado una y estar dado de alta como demandante de empleo en una oficina de empleo.

Imagen: Lucile (Flickr – CC)