El desinterés por un trabajo a tiempo completo en un mismo lugar y con un mismo horario está experimentando un lento pero progresivo aumento. Pese a que todavía es una mayoría la que dice preferir un empleo fijo y con condiciones de trabajo estables cada vez más personas se decantan voluntariamente por tipos de trabajo de duración determinada (por proyecto o a tiempo parcial) que les permite un mayor grado de autonomía. Así lo recoge el estudio Global Candidate Preferences elaborado por Manpower en el que un 45% del total de las personas entrevistadas (18.000 a lo largo de todo el mundo) prefieren un modelo alternativo de trabajo a jubilarse en la misma empresa en la que empezaron.

Aumentan las preferencias por empleos con menor compromiso

Este estudio entiende por alternativos aquellos empleos a tiempo parcial, temporales, por proyecto, que tienen una duración y un fin muy delimitado o, también, aquellos que forman parte de la economía GIG (a la que el estudio también incorpora la economía informal) donde el intermediario entre la persona que ofrece servicios y la empresa que los demanda es una plataforma digital o, en muchos casos, una app.

Dependiendo de la edad de la población activa, del desarrollo industrial y/o económico o la legislación laboral los países se inclinan más hacia un tipo de modelo de trabajo u otro. Por ejemplo, en Estados Unidos (70%), Canadá (63%), Francia (72%) o el Reino Unido (63%) las preferencias de los trabajadores se inclinan por empleos de jornada completa. En España (51%), Perú (33%) o México (44%) el peso se reparte entre otro tipo de contratos. En nuestro país el contrato fijo tiene una especial aceptación frente a otras economías como la brasileña, donde el 14% de los encuestados se decantarían por trabajar en la economía informal (o GIG).

Preferencias de contratación

Los motivos de los que prefieren contratos cortos

Las razones que señalan los encuestados que prefieren trabajos menos estables es que éstos ofrecen mejores oportunidades de crecimiento profesional y capacitación, cualidades muy bien valoradas para la inmensa mayoría de los candidatos.

La flexibilidad es otra de las cuestiones más nombradas como deseables en un puesto de trabajo. Sobre todo, en las posiciones que abarcan una jornada completa. Las personas que prefieren un puesto de trabajo por proyecto resaltan como bondades de éstos la autonomía y flexibilidad. Y el reto para las compañías no es pequeño. El estudio apunta que las empresas no están siendo capaces de ofrecer modelos de trabajo alternativo en la misma medida que son demandados por la fuerza de trabajo.

Seduciendo al talento desde el employer branding

El informe subraya la necesidad de tener en cuenta las preferencias de los candidatos como punto de partida para estrategias de captación y retención de talento, algo de lo que ya hemos hablado en este blog en otras ocasiones. Para ello ofrece una serie de consejos para facilitar la labor de reclutamiento.

Si se garantizara que una carrera dentro de la empresa va a tener interesantes oportunidades de crecimiento personal e innovación, los empleados no dudarían en acceder a un puesto de jornada completa. Lo preferirían antes que optar por contratos laborales menos vinculantes, que les permitiera seguir buscando en otras compañías una que se adaptara mejor a sus aspiraciones.

Señala también el estudio la brecha que se abre entre la realidad y las aspiraciones de los trabajadores respecto al tipo de empleo que ocupan. En España esta diferencia es acusada. El 33% de los encuestados querría tener un contrato por proyecto, pero solo lo desarrolla un 17% de los empleados.

Si una empresa quiere emplear recursos en retener su talento debería empezar a valorar la introducción de políticas de gestión de talento que incrementen estos valores: flexibilidad y autonomía que permitan la conciliación con la vida personal ,y aprendizaje continuo que posibilite el desarrollo de una carrera profesional satisfactoria.