El debate sobre las pensiones, su forma de financiación o qué ocurrirá si se vacía el Fondo de Reserva de la Seguridad Social son cuestiones que preocupaban ya desde el inicio de la crisis. Pero estos días se ha avivado el debate, ya que se delibera una nueva reforma de las pensiones, la sexta,  en el marco del Pacto de Toledo. La controversia no se ha hecho esperar en forma de declaraciones gubernamentales, debates en televisión y portadas en periódicos. ¿Cómo serán las pensiones del futuro?

Actualmente la mayor parte de la financiación de las pensiones se hace por la vía de las cotizaciones o las cuotas que trabajadores, autónomos y empresarios hacen a la Seguridad Social. Los altos niveles de desempleo, la bajada de salarios y la precarización ha, provocado que el dinero disponible para cumplir con las pensiones sea insuficiente.

Otra de las preocupaciones principales es la inversión de la pirámide de población. El aumento de la esperanza de vida, junto con las bajas tasas de natalidad y un descenso en el número de trabajadores inmigrantes, ha provocado que el número de cotizantes sea insuficiente para cubrir todas las pensiones. En estos momentos se necesitan 2,6 cotizantes por cada pensión de jubilación. En comparación, en los años setenta del siglo pasado había siete trabajadores por cada pensionista.

Como medida de rescate frente a circunstancias adversas se creó la llamada hucha de las pensiones. Este Fondo se inició en el año 2000 con el fin de ahorrar el sobrante después de cumplir con el pago de las pensiones. La intención era engrosarlo en época de vacas gordas para tener un colchón que protegiera cuando vinieran mal dadas. Como consecuencia de la crisis ha sido necesario echar mano de este superávit para poder hacer frente a las pagas extras de Navidad y verano de los pensionistas. Como resultado, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social ha adelgazado en 42.600 euros desde su máximo histórico en 2011.

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¿Cómo financian las pensiones en el resto del mundo?

En el mundo existen diferentes modelos de financiación de las pensiones. Las de tipo de reparto (la nuestra), como tienen Alemania o Francia con algunas diferencias. En este modelo los actuales trabajadores pagan a los  jubilados del presente con la promesa de que cuando aquellos lleguen la edad de jubilación su pensión será pagada por los futuros cotizantes, los niños de ahora. Es lo que se llama solidaridad intergeneracional.

Otro modelo es el asistencial, representado por el Reino Unido. Se trata de pensiones de igual importe para todo el mundo pero de baja cuantía. Se pretende que entren en juego los planes de pensiones privados para que se incremente por esa vía los ingresos mensuales en los jubilados.

Propuestas: alargar, recortar y reestructurar

Existen varias las propuestas desde diferentes organizaciones y estamentos para salvar las pensiones del futuro. El aumento de la edad de jubilación es la que se ha implementado en la gran mayoría de los países. Una mayor esperanza de vida incrementa la presión sobre las cotizaciones para pagar las jubilaciones, lo que las hace insostenibles. Otra de las medidas que se barajan es disminuir el ajuste de las mensualidades, es decir, congelar las prestaciones. En nuestro país, la ministra de Empleo Fátima Báñez anunció recientemente la intención del Gobierno de “hacer compatible al 100% el cobro de una pensión con un empleo” como medida para mantener la sostenibilidad de las pensiones. Actualmente es posible hacerlo solo al 50%.

Por el lado de la financiación, otra de las opciones es sacar las pensiones de viudedad y orfandad del sistema de cotizaciones e incluirlas dentro de los Presupuestos Generales del Estado. De esta forma se liberaría la presión sobre el gasto de las pensiones. Por el contrario, pasaría de ser un derecho a ser asistencial.

Por su parte las gestoras de planes de pensiones también ejercen como lobby sobre el debate. Proponen que se haga pedagogía del ahorro individual, haciendo hincapié sobre los beneficios fiscales que suponen, y por otro lado sugieren vincularlas a las empresas para que estas doten a sus trabajadores de planes de pensiones mediante subvenciones estatales.