¿Qué me pongo? Esta pregunta aparece invariablemente entre el primer café de la mañana y la ducha todos los días  de la vida. Aunque si se trata del día de la entrevista de trabajo esto seguramente ya lo llevas pensado y decidido. Ante un día crucial es importante contar con el mínimo de elementos estresantes, así que lo recomendable es escoger el atuendo que vas a ponerte unos días antes, repasar si está limpio, si está planchado e incluso preguntar en tu entorno para que te aconseje sobre varios modelos posibles.

Según Rebeca Ávila, de Working Outfits: “Una buena imagen profesional es importante en cualquier trabajo pero además está demostrado que son muchos los beneficios que nos puede aportar profesionalmente cuando nos sentimos bien con nuestra imagen: autoconfianza, seguridad en uno mismo y en nuestras posibilidades, bienestar, motivación…”. Además, esta experta añade: “Conseguir una buena imagen profesional no es necesario tener ni muchas prendas en el armario, ni mucho dinero, ni tiempo libre. Con orden, planificación y siguiendo un sencillo sistema, es solo cuestión de voluntad conseguir la imagen que queremos para nuestra vida profesional”.

Dependiendo del tipo de empresa y puesto donde tenga lugar la entrevista, el look que se pueda llevar será más o menos casual. Es interesante investigar el dress code, es decir, cómo visten los empleados de la empresa en la que te entrevistan para ir acorde y no pasarse de elegante o no llegar. Las empresas más jóvenes, startup o creativas suelen utilizar un código más informal, y en las más grandes, tipo consultoras impera el código formal: traje, líneas rectas, colores planos y discreción. Como consejo general para el momento de la entrevista habrá que ir siempre un grado más elegante que en una situación normal.

Prendas discretas ante todo

En general elige colores claros y lisos para camisas y blusas. Ante la duda descarta los tejidos estampados, te asegurará un aspecto elegante. Transparencias, escotes o cortos de falda de vértigo déjalos para otros momentos en los que la primera impresión no pueda ser tan decisiva como lo es en una entrevista de trabajo. El pantalón debe ser siempre largo, independientemente de la época del año. Si eliges ponerte corbata opta por colores lisos y formas neutras (ni demasiado anchas ni demasiado estrechas). Comprueba que el color de este accesorio combina con el color del resto de la ropa y pregunta en tu entorno si no lo ves claro.

Evitar exceso de joyas y disimular piercings y tatuajes

rapero

Durante una entrevista de trabajo interesa que lo que resalte sea tu formación y experiencia profesional. Un look demasiado llamativo invita a tu interlocutor a formarse una idea inmediatamente y sin haber empezado a hablar. Esta imagen puede ser positiva pero también negativa. En este caso interesa no arriesgarse a que quien hace la entrevista  se lleve una impresión poco favorable nada más empezar debido solo a tu atuendo. Aunque los tatuajes están ya muy aceptados, y probablemente tu entrevistador lleve varios, lo mejor es que no se vean a la primera para no dar ya de entrada una idea preconcebida. Pueden esconderse debajo de camisas con mangas largas o medias un poco más oscuras.

Informal pero sin desaliño

Si te has decidido por un look más informal, cuida que todas las prendas estén en perfecto estado: limpias, sin manchas, planchadas, con todos los botones en su sitio y las cremalleras comprobadas para que no nos jueguen malas pasadas.

Según explica Ávila, “la gente asocia la imagen exclusivamente a la ropa. Craso error. Todo comunica nuestra imagen. De ahí que cuando trabajes tu imagen es recomendable que prestes atención no solo a la elección de la ropa (al estilismo),  también a los complementos, el peinado, el maquillaje, la manicura, la actitud, la educación, tu presencia online… Piensa siempre en tu imagen de manera integral”.

El aspecto de la ropa da información muy inmediata sobre cómo eres. Si el entrevistador percibe que se ha puesto cuidado en el atuendo le llevará a pensar que eres una persona consecuente con las situaciones. Un aspecto desaliñado puede sugerir desinterés.

Peluquería y cosmética

La barba se ha impuesto. Bien recortada y cuidada puede ser una buena tarjeta de presentación. Es importante que el pelo se vea limpio y peinado. Si sueles llevarlo teñido cuida de que no te haga falta un repaso. Si llevas perfume procura no ponerte en exceso, es probable que juegue en tu contra si al entrevistador no le gusta el aroma. Muchas veces en las decisiones que se toman entran en juego aspectos que no son objetivos. Elige un maquillaje natural que te favorezca pero que no sea llamativo, un maquillaje suave, de día y poco recargado.

Sonríe, es el mejor traje

betty

Tener una actitud amable, sonriente (sin exceso) y agradecer el paso o mirar a los ojos con franqueza o dando un apretón de manos firme pero cálido es lo que mejor te sentará. Cuida tu lenguaje y que sea cercano pero sin caer en un exceso de confianza. Preparar todos los detalles con esmero antes del día de la entrevista te aportará confianza y seguridad.