Un despido desencadena una serie de trámites a los que es importante poner atención para que la situación, ya de por si desagradable, no se agrave más de lo necesario.

Una de las cuestiones más importantes son los plazos en el caso de que se quiera impugnar el despido. Para presentar una demanda por despido contra la empresa porque no se está conforme con el despido,  con las cantidades o se ha vulnerado algún derecho tiene que contemplarse el plazo de 20 días, transcurridos los cuales ya no procederá la demanda.

Pero antes de presentarla es obligatorio asistir al acto de conciliación. Se trata de un paso previo para tratar de evitar el juicio.

¿Qué es una conciliación laboral?

La conciliación laboral hace referencia al acto que se organiza en caso de conflicto entre las partes, empresa y trabajador, en el que se trata de llegar a un acuerdo que evita llegar al juicio. En caso de despido es obligatorio presentar la papeleta de conciliación ante los servicios de correspondientes con el fin de intentar llegar a un acuerdo que eluda la demanda.

Al acto de conciliación no es necesario acudir con un abogado si te has informado previamente y tienes claro lo que puedes obtener si vas a juicio.

Aunque es obligatorio presentar la papeleta no lo es que, quien presenta la demanda, se persone. Es decir, puede delegar en otra persona, mediante notario, en este caso previo a la presentación de la papeleta o mediante una apud acta, que ponen a disposición de forma gratuita los servicios de conciliación cuando ya se ha presentado la papeleta.

Con los acuerdos alcanzados o no el letrado conciliador, figura que representa el acto de conciliación, escribe un acta y se ocupa de vigilar que los derechos del trabajador se estén cumpliendo.

Esta acta puede terminar con diferentes conclusiones: desistimiento, cuando no se presenta el trabajador, con avenencia, cuando se llega a un acuerdo, sin avenencia, cuando no se llega al acuerdo y sin efecto, cuando la empresa no se presenta.

En caso de que haya que continuar hasta la demanda porque no se llegue a un acuerdo o porque la empresa no se haya presentado hay que adjuntar el acta de conciliación a la demanda ya que se recibirá una copia de la misma.

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La papeleta de conciliación

Para solicitar un acta de conciliación es necesario que se presente un escrito ante los servicios de conciliación. Se trata de la papeleta de conciliación.

En el escrito hay que desarrollar detalladamente los motivos por los que no se está de acuerdo con la decisión de la empresa o lo que se reclama de esta.

Una cuestión importante son los plazos para presentar esta papeleta. En el caso de despido el plazo cumple veinte días después de que la empresa entregue la carta. Más allá de ese tiempo ya no se puede reclamar nada. Por este motivo es tan importante atender a la fecha de la carta de despido.

Una vez presentada la papeleta el plazo se detiene y, en caso de que no hubiera acuerdo, se reanuda para presentar la demanda con los días que restan hasta los veinte desde la fecha en la que se produzca el acto de conciliación.

¿Qué es el SMAC?

El organismo al que se acude para intentar la conciliación son los Servicios de Medición, Arbitraje y Conciliación (SMAC), que reciben un nombre diferente dependiendo de la comunidad autónoma. En ellos se desarrollará el encuentro de las partes con el letrado conciliador y se firmará el acta con las conclusiones. Estos servicios se encargan de poner fecha, hora y lugar para el acto.

El cometido del letrado conciliador no es escuchar a las partes como si de un juez se tratara, es simplemente toma nota del acuerdo. Es habitual que este acuerdo se negocie antes de entrar en el acto.

Si, finalmente, se llega a un acuerdo éste servirá para zanjar el conflicto. El trabajador no podrá demandar después. El acta de conciliación es también una garantía de que se cumplirá el acuerdo. En caso de que la empresa no cumpla con lo acordado se podrá solicitar un procedimiento de ejecución.