Año nuevo, sueldo nuevo. Puede que este sea uno de tus deseos para el 2016 y, aunque lo ideal sería que nuestra empresa tomara la iniciativa, bajemos de las nubes: esto raramente ocurre. Así que, si no te ha tocado la lotería y tienes que seguir trabajando, piensa primero si lo mereces y, si te has decidido, aquí van unas claves para que tu petición sea un éxito:

  • Escribe una lista con tus logros. Empieza por definir las tareas diarias en tu puesto y continúa con aspectos como tu participación en proyectos concretos, si has hecho horas extras, si has ayudado a cumplir un plazo urgente, aumentar las ventas, mejorar un proceso o si has ido más allá de tus responsabilidades. Esto nos va a ayudar a justificar el aumento.
  • Infórmate de la política de empresa en relación con los empleados. Habla con algún responsable de recursos humanos de tu empresa para saber si hay un rango salarial fijado para cada categoría o a quién debes pedírselo.
  • Conoce lo que vales objetivamente. Evalúa cómo es tu salario con respecto a la media de tu sector. Lo ideal es hacer una comparativa de salarios. Por ejemplo, consultando ofertas de empleo que se ajusten a tu puesto de otras empresas similares.
  • Concreta una cifra. Es mejor plantear la cantidad en meses. Suena más asequible pedir 300 euros más al mes que 3.600 al año.
  • Ve dispuesto a negociar y a regatear. Conviene buscar alternativas por si no se acepta la cantidad. Debes tener claro si aceptarías menos dinero a cambio de otros conceptos y cuáles: menos horas, cheques de comida, mayores comisiones por objetivos, más vacaciones…
  • Prepara la entrevista. Si es necesario, memoriza tu lista de logros. Escribe también las posibles preguntas, respuestas y objeciones que te puede plantear tu jefe y las posibles respuestas y argumentaciones.
  • Cuida el lenguaje no verbal, el tono de voz y mantén una actitud segura y decidida. Simula la entrevista con un amigo. Se trata de aprender a venderse bien y en esto, como en todo, la práctica es la clave.
  • Busca el momento oportuno y concierta una cita con tu jefe. El momento ideal para pedir un aumento es cuando tu valoración está en su punto más alto porque recientemente has hecho algo importante para la empresa (no sea que se olviden). Ni se te ocurra cuando la empresa pase por algún bache económico o acaben de echar a alguien. Evita también los lunes y los viernes; seguramente tu jefe esté menos receptivo.

Qué NO hacer si quieres un aumento

  • Amenazar. No utilices el farol de decir que tienes una oferta mejor si no es verdad ni amenaces con tu salida fulminante si no se te concede, a no ser que no te importe quedarte sin trabajo.
  • Ir de víctima. Destierra justificaciones como “necesito el dinero” o “mi compañero cobra más y trabaja menos”. Se trata de argumentar con nuestra valía, no de dar pena.
  • Pedir una cantidad exorbitante pensando que vas a tener que negociar y, por tanto, bajar tus pretensiones. Seguramente te quedes sin aumento, así que mejor no abusar.
  • Utilizar el momento para quejarte de la gestión, de las condiciones o de cualquier otro aspecto de tu trabajo. No procede.
  • Dar datos genéricos. Cifras, funciones, logros… todo hay que exponerlo con concreción y corrección. Evita las generalidades y abstracciones.

Si aún así no consigues el tan ansiado aumento de sueldo, no desesperes, pero tampoco desistas. Inténtalo de nuevo transcurrido un tiempo prudencial (por ejemplo, seis meses). Si aún así continúa la negativa, siempre puedes plantearte buscar otro empleo donde te valoren mejor. Así que, ánimo y suerte.