Para muchas empresas, la internacionalización ha supuesto su supervivencia o un mayor crecimiento. En este momento, no son pocas las ocasiones en las que, cuando se presenta un proyecto emprendedor, se requiere que tenga un proyecto de internacionalización a medio plazo. Esto está motivado por la actual situación de la economía nacional, pero no siempre es fácil saber cómo internacionalizar una empresa, ni si tu proyecto es el más adecuado para realizar esta operación. ¿Cómo no convertir tu posible éxito en un callejón sin salida?

La actual globalización de los mercados facilita el crecimiento de cualquier empresa y la hace más competitiva, ya que al abrirse a otros mercados requiere de una mayor innovación y calidad.

Además, gracias a las nuevas tecnologías, la internacionalización de una empresa se hace cada vez más sencilla, ya que podemos llevar nuestros servicios y productos a cualquier parte del mundo.

Hay que tener en cuenta varios puntos a la hora de internacionalizar un negocio:

1. Busca un hueco en los mercados para tu empresa: posicionar un negocio en el extranjero no es tarea fácil, requiere dedicación y esfuerzo. Por eso, todo tu equipo debe estar totalmente comprometido con el proyecto.

2. Un equipo preparado e implicado: tu equipo debe estar bien formado en idiomas y estar dispuesto a viajar constantemente.

3. No intentes ir a por todos a la vez: elige el país donde quieres empezar a internacionalizar tu negocio para focalizar esfuerzos. Antes de dirigirte a un mercado concreto, debes conocerlo y saber si lo que ofreces tiene sentido en ese mercado.

4. Busca distribuidores, agentes comerciales y/o ataca directamente al consumidor final: para localizar clientes, puedes hacer uso de internet, ir a ferias y exposiciones comerciales, hacer visitas personales…

5. Adapta tus formas de venta al mercado en el que intentes posicionarte: conocer las diferencias culturales es muy importante a la hora de conseguir vender tu producto de forma eficaz en otros mercados. Para ello, puedes realizar estudios de mercado a través de internet y comenzar por países cercanos culturalmente, ya sea en idioma, costumbres, cultura, etc.

6. Fija tu precio: ten en cuenta la calidad, tu organización, los controles, la capacidad de producción y servicio al exterior… El precio de exportación no tiene por qué ser superior al precio en el mercado interno, ni basarse en él.

7. Ante todo, legal: debes de contar con una serie de documentos para poder iniciar la exportación de tus productos.

8. Ten en cuenta el transporte y todo lo relacionado con ello: si tus productos son algo físico, deben ir protegidos durante el transporte desde el punto de vista físico (envase, embalaje, manipulación, almacenamiento…) y jurídico económico (seguros, responsabilidad)

9. Fórmate todo lo posible y asesórate: un máster en internacionalización de empresas, carreras especializadas… y acudir a ayudas como PIPE pueden darte los recursos que necesitas.

Si te quieres formarte en estas temáticas, seguro que encuentras un curso que te interese aquí.

 

Imágenes de la erupción del volcán en Islandia (Flickr) con licencia CC de Globovisión