El motivo de que la jornada en España se extienda hasta bien entrada la tarde con un espacio demasiado dilatado de tiempo a medio día se debe en parte a una herencia del pasado. En los años de la posguerra, la escasez obligaba a tener dos trabajos, uno por la mañana y otro por la tarde. El mediodía servía para descansar un poco antes de comenzar la segunda jornada. Pese a que el mercado laboral mejoró esta situación se mantuvo en mayor o menor medida durante los años posteriores e hizo que cristalizara en una jornada laboral dilatada que abarca casi todo el día y que todavía hoy se mantiene.

Cien años después la situación se repite pero los motivos son distintos. La crisis ha traído de la mano un volumen nada desdeñable de pluriempleo (2,6% ellas y un 2,4% ellos, según Eurostat) debido a la gran cantidad de puestos con jornadas parciales que ofrece el actual mercado laboral. La precariedad obliga a muchos trabajadores a buscar un segundo empleo para juntar un salario suficiente con el que poder hacer frente a las facturas.

España tiene un pluriempleo femenino mayor que el resto de Europa.

Esta dificultad para que se conceda un aumento de horas en alguno de los dos puestos de trabajo hace que muchas personas acumulen dos o más contratos laborales a la vez. ¿Qué implicaciones tiene estar contratado en dos sitios de forma simultánea?

¿Puedo tener dos contratos a la vez?

¿Se pueden tener dos contratos a la vez?

Por pluriempleo se entiende la circunstancia de la persona que trabaja por cuenta ajena en dos o más empresas bajo el mismo régimen de la Seguridad Social. De esta forma se diferencia de la pluriactividad, esto es, la situación  de las personas que trabajan por cuenta ajena y, además, tienen su propio negocio o cotizan en un régimen diferente.

La ley regula que una persona esté contratada en dos o incluso más empresas al tiempo. Se pueden simultanear dos contratos a tiempo parcial o incluso a tiempo completo ya que el límite de horas trabajadas por un empleado solo atañe a cada empresa por separado.

Cotizando en dos trabajos

Las personas pluriempleadas tienen la obligación por ley de informar de su situación a la Tesorería de la SS y a cada una de las empresas en las que presta servicio.

En este sentido hay un máximo por el que se podrá cotizar. En el año 2018 serán 3.803,70 euros en la categoría más alta de cotización en el Régimen General. Es decir, probablemente no se cotizará por todo lo que se trabaje en ambos empleos ya que existe un límite por arriba.

Por otro lado, hay que tener en cuenta el IRPF (Impuesto sobre las Personas Físicas). Si estás compaginando dos contratos es interesante que calcules la retención del IRPF ya que este impuesto tributa por el total de ingresos de la persona al cabo de un año. Es decir,  las empresas apartan el IRPF en función de las expectativas de retribución anual del trabajador. No tienen en cuenta la existencia de otro empleo por lo que aplican el descuento dependiendo exclusivamente de lo que prevé que pagará a su empleado. Por lo tanto, siempre te retendrán menos de lo que te corresponde. Eso será algo que se regularizará cuando presentes la declaración, obligatoria al tener dos contratos de trabajo, y es muy probable que te salga a pagar.

En este caso puedes solicitar en ambas empresas que te calculen un IRPF acorde a tus ganancias para que el resultado de la declaración de la renta no te de un buen susto después de todo el año trabajando duro.

Una gran cantidad de pluriempleo sumergido

El crecimiento del pluriempleo es pequeño pero continuado. Se considera que los datos son mucho mayores que los oficiales ya existe una gran cantidad de empleo sumergido no declarado. Compaginar dos o más jornadas laborales crece a la par que aumenta la temporalidad y la parcialidad ya que en muchos casos la aportación de un solo salario no es suficiente para el sostenimiento familiar.