Google, como un gran número de empresas tecnológicas, está dispuesta a sacar partido del big data. Muchas de las acciones que realizamos en el transcurso de nuestras vidas dejan rastro digital. La salud recoge un buen número de ellas: análisis, consultas, tratamientos, intervenciones, días de hospitalización… El gigante empresarial se ha propuesto analizar todos estos datos y emplearlos para hacer predicciones. ¿Será capaz de pronosticar una enfermedad?

Este gigante tecnológico ha desarrollado varios programas relacionados con la predicción de la salud. No todos han sido acertados, pero al final parece que cada vez afinan más en sus pronósticos.

Qué repercusión tendría en el mundo laboral

Una herramienta que realizara predicciones de salud podría suponer prácticamente una revolución para el mundo empresarial.

Uno de los caballos de batalla en las cuentas de las empresas son los días de baja laboral de sus empleados. Desde un punto de vista meramente económico, son una de las causas que generan pérdidas. El poder predecir las épocas en las que es muy probable que haga falta más plantilla para poder sustituir las bajas, o bien el reparto de funciones para distribuir el trabajo en esos tiempos permite hacer frente al gasto.

En este sentido, una herramienta que pudiera hacer un pronóstico con acierto se levaría el aplauso de las compañías, pues les supondría un ahorro importante y les facilitaría la gestión de las bajas laborales.

Predecir la salud a través de algoritmos

Uno de los primeros proyectos en los que se embarcó Google fue en la predicción de la gripe estacional, el Google Flu Trends. Combinaba los datos de las visitas a los centros médicos por casos de gripe con las búsquedas de los usuarios de temas relacionados con la gripe. Se presentó un estudio en colaboración con el Centro de Control de Enfermedades de EE.UU. en el que se aseguraba que la herramienta de Google era capaz de predecir dos semanas antes cuándo se iba a producir un pico de gripe en la población. Sin embargo, tal como señaló un estudio publicado posteriormente en Science, se pasó de acertar a fallar en todos los pronósticos. La causa se atribuyó a lo que llamaron la parábola de la arrogancia del big data. Los datos de las búsquedas no estaban relacionados con los síntomas de los usuarios, sino con el interés que había despertado este estudio.

pronóstico de enfermedadesRecientemente, la multinacional se ha asociado con las universidades de Medicina de Stanford, California y Chicago para recoger multitud de datos de pacientes que acuden al hospital. Se ha eliminado cualquier dato que pueda identificar al paciente para preservar su intimidad. La intención es llegar a pronosticar, por ejemplo, cuándo ciertos pacientes pueden contraer una enfermedad mortal o cuántas posibilidades hay de que un paciente vuelva al hospital después de que se le haya dado el alta. De momento, el estudio está sin concluir.

Otro estudio que ha puesto en marcha la compañía es el proyecto Baseline. Esta investigación parte de dispositivos wareables que llevan los pacientes sujetos a análisis, un total de 10.000. Se trata de un estudio longitudinal que abarcará varios años. A través de aplicaciones, relojes inteligentes y sensores de movimientos se recogen los datos que dan cuerpo a la investigación. El objetivo que se persigue es, de nuevo, el pronóstico de las enfermedades y su patrón de comportamiento.