En el momento en que nos conectamos, estamos generando datos. Y nos pasamos el día conectados… El volumen es tan brutal que resulta inabarcable. Sin embargo, contiene información tan valiosa que el ámbito del big data se asocia a la minería. La minería de datos, una materia prima que si se refina está muy cotizada. A esto se dedica quien trabaja en big data, a construir plataformas y herramientas cual arquitecto catedrales para procesar la información. Estas tecnologías serán capaces de descifrar la mina de datos que se apila minuto a minuto.

El intríngulis reside en que las empresas quieren conocer a sus clientes para ofrecerles justo los productos que cubren sus necesidades o intereses. Y nada deja más pistas de nuestras preferencias que estar conectado a la Red e interactuar. Siempre que buscamos información, realizamos una compra, accedemos a redes sociales o monitorizamos movimientos y hábitos a través de wareables o dispositivos móviles, etc., estamos dejando un rastro que se traduce en ceros y unos. Es muy importante que los datos estén en el lenguaje que entienden las máquinas, porque son ellas las que deben hacer el trabajo más sucio de procesar la información en el menor tiempo posible.

Es decir, alguien que sepa configurar estas máquinas para que extraigan la información que a las empresas les interesa para dirigir sus negocios, puede reportar a estas muchísimos beneficios. Por eso a los big data arquitect se les mima y se les paga bien. Según se refleja en la Guía de Empleo IT 2017, su sueldo es de los más altos entre este ramo de profesionales. Oscila entre 50.000 y 60.000 euros anuales.

 

Ganarse el salario trabajando en big data: así es el día a día

Hay que tratar de observar patrones repetitivos que permitan destilar la recolección masiva de datos que se ha llevado a cabo. Para ello, estos arquitectos diseñan herramientas que tienen la característica de ser escalables. Es decir, a medida que se amplía el volumen de datos o las variables que se deben tener en cuenta, se mejora la capacidad de las tecnologías que se han diseñado sin perder el camino que ya se ha iniciado. Principalmente, su función consiste en traducir los datos en información útil y decisiva para la empresa.

José Agustín Raya, big data architect en Fujitsu, resume el cometido de estos profesionales de este modo: “Incorporamos los componentes tecnológicos necesarios para integrar los datos internos y externos de una organización, y mejorar su capacidad de almacenamiento y análisis”. Una de las claves que señala este experto es estar bien integrado con otros actores del proyecto que se esté llevando a cabo en común, como el científico de datos o el desarrollador.

big-data architect

¿Dónde estudiar para ser big data arquitect? Formación y competencias

El misterio de que sea una profesión tan bien remunerada reside en que es bastante difícil cazar a un big data arquitect realmente cualificado. Es un trabajo especializado en el que cuenta mucho más la experiencia que la formación. Hay que adaptarse a las características de cada cliente, que pueden ser muy distintas. Por cuantos más se haya pasado, más conocimientos se habrán adquirido. Estas condiciones obligan al arquitecto en big data a forjar un carácter autodidacta que no se venga abajo en cuanto las estrategias no den resultados.

Por otro lado, son bienvenidas las habilidades sociales y dotes de comunicación. Tendrá que exponer a las empresas los problemas que se presentan y las mejoras que se proponen. Todo con una condición: hacerse entender entre personas completamente legas en la materia. Los tecnicismos habrá que traducirlos a un lenguaje que entiendan los humanos, no las máquinas.

Con respecto a la formación, no hay una titulación específica que englobe las tareas de estos expertos. Aunque sí existen otros tipos de oferta formativa en big data. Por otro lado, los conocimientos en programación, matemáticas y estadística son muy útiles.

José A. Raya recomienda orientarse a las nuevas tecnologías en big data que van apareciendo, como SPARK, HADOOP, KIBANA, Elastic Search… El big data tiene un campo de investigación y desarrollo tremendamente amplio por delante que representará un papel decisivo en áreas como la sanidad, el cibercrimen o el funcionamiento de las ciudades: