Pasan los meses, los días y los años y no sabes cuál es la razón de que no encuentres empleo o en su defecto continúes en el mismo, rodeado de la misma gente y con el mismo sueldo, incluso ahora con peores condiciones. Te mueres por cambiar, por renovarte, por sentirte útil o por desarrollar todo tu potencial profesional. Pero sientes que las condiciones no están a tu favor.
Y es cierto, no lo están. En cierta medida.

Estamos en pleno siglo XXI, en donde está la información más cerca que nunca de nosotros, la tenemos a mano, y sin embargo no siempre tenemos la correcta para nosotros; quizás porque no sabemos cómo utilizarla a nuestro favor, porque no la comprendemos del todo o porque ni siquiera sabemos de lo que se trata. Hoy en día es importante tener estudios especializados sobre las diferentes profesiones que se quieran ejercer, sin embargo, no es del todo imprescindible; ya que como todos sabemos existen emprendedores que han hecho de su pasatiempos preferido su éxito profesional, conocidos personajes de la historia actual que han revolucionado el mundo sin tener en su haber ni un triste título universitario o incluso sin tener un idioma extra,sólo el propio. Entonces ¿Qué tienen esas personas de éxito? ¿Cómo logran algunos ingresos magníficos? ¿De dónde sale su creatividad y sus ideas tan ingeniosas? ¿Qué tienen esos seres que no tenga
mos los demás? La respuesta no es tan simple, porque las personas de éxito no tienen una sola cosa, sino que SON un cúmulo de características.
Es verdad que con algunas se nacen, de acuerdo a lo demostrado por el Dr Howard Gardner hay siete inteligencias que posee el ser humano y no sólo la cognitiva, y estas son:

  • Corporal-kinestésica
  • Interpersonal
  • Lingüísitico-verbal
  • Lógico- matemática
  • Intrapersonal
  • Visual-espacial
  • Musical
  • E incluso se habla actualmente de una octava que es la naturalista
  • Desarrolla tu inteligencia y tu potencial

Aunque venimos al mundo con algunas de ellas integradas y otras no las poseemos, es posible desarrollarlas para lograr que todo fluya en nuestro beneficio. Así, una
persona que no es para nada “sociable” porque no se le da bien, porque no le gusta, porque no sabe cómo hacerlo, por ejemplo, no podrá crear a su alrededor un networking fuerte, profesional, con gente interesante que le pueda aportar y apoyar en algún momento determinado para realizar cambios, no tendrá cierto aporte de ideas que pueden ser valiosas, quizás dudarán para proponerla a optar a un magnífico puesto de trabajo o ¡incluso conseguir pareja!Así que habrá que desarrollar la habilidad.

Hay también personas que no se les da bien hablar en público, hay quienes llevan todo el frente del coche machacado por las malas distancias que calculan para aparcar, hay otros que necesitamos la calculadora para todo porque aquello de hacer cuentas se nos da fatal y así, mil ejemplos más sobre nuestras carencias. Pues la falta de habilidad en estos campos hace que no logremos, en gran medida, ser las personas que queremos ser, los profesionales de éxito que anhelamos o incluso la persona ideal con una pareja ideal.

La buena noticia es que hoy en día, con la ayuda de un coach profesional se pueden adquirir nuevos hábitos que se incorporan en nuestro carácter, son de un beneficio enorme y lo más interesante, son sostenibles; porque una vez que sabes cómo se hace, lo has practicado mucho e incluso lo vas desarrollando día a día y por lo tanto se obtienen beneficios que son palpables en el día a día, nunca más se abandonan. Eso sí, hay un requisito para poder adquirir esta serie de habilidades: De verdad querer hacerlo.
Si no crees en que tú puedes cambiar el rumbo de tu vida personal y profesional, entonces no funcionará. La actitud lo es todo.

“La innovación distingue a los líderes de los seguidores” Steve Jobs

¿De qué porcentaje eres responsable la situación actual que vives? Una vez que lo determinas determina si estás a gusto o a disgusto. A partir de ahora, ¿qué harás para que tu situación cambie o mejore? Recuerda, te contratan por lo que sabes. Te despiden por tu actitud.