La FP está de moda. Los estudios de Formación Profesional no solo se están convirtiendo en una fórmula de aprendizaje muy reconocida por las empresas. Constituyen también una segunda oportunidad tanto para licenciados en paro como para aquellas personas que abandonaron sus estudios de jóvenes y buscan una manera de adquirir conocimientos para aumentar su nivel de empleabilidad. Desde el inicio de la crisis, las matriculaciones en estos estudios han aumentado un 90% ¿Quieres saber por qué?

Según el estudio Las competencias más allá de la Escuela: Informe de Síntesis que ha publicado recientemente la OCDE (Organización para la Cooperación y el desarrollo), se calcula que entre los años 2010 y 2020 dos tercios del empleo tendrán lugar en la categoría “técnicos y profesionales de nivel”. Esta categoría es la que obtienen los titulados en Formación Profesional de grado superior (postsecundaria).

Desde esta institución se subrayan los beneficios del aprendizaje-basado-en-el-trabajo, cuyo desarrollo apremia en España, aunque se hayan dado ya grandes pasos en la Formación Dual. Entienden que este tipo de aprendizaje es una fórmula excelente tanto para el empleador como para adquirir las competencias de un oficio. “El aprendizaje en el lugar de trabajo es fundamental, es el corazón de la formación profesional”, argumentó el Jefe de Proyecto de Evaluaciones de los sistemas de Formación Profesional de la OCDE, Simon Field.

Otra de las ventajas de esta modalidad educativa que se señalan en el informe es que ofrece una formación de segundas oportunidades a aquellas personas que abandonaron la educación siendo muy jóvenes y necesitan adquirir nuevas destrezas.

Desde el inicio de la crisis, el número de alumnos/as matriculados en formación profesional se ha incrementado casi un 90% en nuestro país. En el curso 2007-2008 se matricularon 462.000 alumnos y para el periodo 2014-2015 ya había 793.000 personas matriculadas. A pesar de ello, la cifra de titulados en formación profesional en España (33%) está muy por debajo de la media de los países de la UE, donde esta titulación la obtienen un 46,1% de la población.

Según ha reconocido la secretaria de Estado de Educación Montserrat Gomendio en la presentación de este informe, tradicionalmente los estudios de FP se han considerado de “menor prestigio” porque “existía la sensación de que en las economías avanzadas hacían falta, sobre todo, habilidades intelectuales y no de trabajo manual. Pero es falso”, puntualizó.

Aumentar el nivel educativo para encontrar empleo

El estudio también saca a la luz datos muy mejorables en cuanto a los niveles educativos estrechamente relacionados con la empleabilidad. Según la información recogida en el último trimestre de 2014 por Eurostat, el 44,19% de los adultos de entre 15 y 64 años alcanza tan solo un nivel 2 (de 8) en comprensión lectora y aritmética. En este nivel tenemos dificultades para entender El Quijote o para comprender las gráficas de la factura de la luz. La necesidad de aumentar estos niveles es urgente si se quiere combatir el desempleo.

Este estudio se ha realizado en 40 países pertenecientes a la OCDE basándose en varios informes, como evaluaciones nacionales, análisis de los sistemas de formación profesional de cada uno y la encuesta de la OCDE sobre Competencias en Adultos.