La formación online es un modelo que ha crecido en los últimos años impulsado por el acceso de gran parte de la población a las nuevas tecnologías. Una de las claves de este crecimiento es la facilidad de acceso a este tipo de formación, para lo que solo se necesita un ordenador con conexión a Internet, un navegador y una dirección de correo.

Además, la formación online contra lo que podría parecer inicialmente se puede convertir en un tipo de formación mucho más personalizada que la presencial en la que el horario se adapta a las necesidades que los alumnos tengan. La relación entre el alumno y el tutor puede llegar a ser en ocasiones incluso más cercana que las relaciones físicas, ya que esa relación está íntimamente ligada a los intereses y a las ganas de aprender de uno y de enseñar del otro, y no necesariamente a la proximidad física.

Las metodologías en formación se reinventan gracias a esta opción de estudios, que crece mucho más en tiempos de crisis, porque tiene dos ventajas principales frente a la formación presencial: es más asequible y llega a cualquier sitio. Así, mediante formación online es posible sacarse gran parte de las titulaciones -grados y dobles grados, másteres y dobles másteres, cursos varios…- sin depender del lugar en que el alumno o el centro se encuentren.

En un escenario en el que el ahorro y la necesidad de muchas personas por seguir formándose están tan presentes, la formación online es una opción muy atractiva que muchos escogen para mejorar su empleabilidad.

Para comodidad del alumno que acude a esta opción formativa, las plataformas de e-learning deben ser ejemplos de usabilidad y claridad. Por eso muchas webs de formación online están actualmente rediseñándose para que la navegación por ellas sea lo más cómoda y accesible para sus alumnos, y para que puedan ser accesibles desde cualquier dispositivo, también móviles y tablets, y no sólo ordenadores portátiles o de escritorio. Así, la formación ya no solo es online sino también ubicua, porque el alumno se forma dónde y cuándo quiera.

En definitiva y a modo de resumen, si tuviéramos que destacar cinco ventajas de la formación online sobre la presencial señalaríamos las siguientes:

> Flexibilidad: el alumno no depende de horarios ni espacios
> Interactividad: la enseñanza online hoy en día es un trabajo colaborativo que requiere altas dosis de participación a través de las herramientas pertinentes
> Calidad de los docentes: muchos grandes profesionales no podrían atender un programa de enseñanza presencial pero en cambio sí que pueden hacerlo si es online.
> Personalización: hoy en día los docentes controlan perfectamente el grado de participación de un alumno onli y sus necesidades
> Más barata: sobre todo si la alternativa presencial implica vivir o viajar a una localidad distinta

The future of computing (CC-Flickr) de Andy